¿Quién es Héctor Ruíz? Se preguntará usted. No se sorprenda, porque no le hablaremos del empresario mexicano que se desempeña como presidente mundial de Advanced Micro Devices (AMD), la segunda empresa más grande del mundo en la fabricación de microprocesadores y circuitos integrados para productos electrónicos.
Panamá América tuvo la oportunidad de conocerlo y escucharlo mientras compartía sus experiencias con más de 10 mil jóvenes estudiantes que asistieron al Auditórium Nacional en la ciudad de México y que fueron invitados por la Fundación Telmex, en el marco del evento "Jóvenes Construyendo".
Agradecido por la invitación, Ruiz se dirigió a los estudiantes con un reconocimiento: " Ustedes son, simplemente, -lo mejor y lo más brillante- del país. Y como persona que nací y me crié en esta bella nación, permítanme felicitarlos".
Y es que este hombre es el David que dirige a AMD. Es de mediana estatura, objetivo al hablar. Nadie creería que nació en la ciudad de Piedras Negras, que era el hijo de un Padre cuidador de Ganado y una madre secretaria. Que siendo el mayor de una familia compuesta por 4 mujeres y el, en sus inicios lustró calzados en el zócalo de la ciudad de México.
¿Quién soy, qué he hecho? Se preguntaba Ruíz frente a los oyentes en una disertación que compartimos con ustedes:
"Mis padres eran atentos y amorosos -personas muy humildes y honradas-. Y, en gran parte gracias a ellos, crecí con una fuerte conciencia de lo que es bueno y lo malo., de lo que es importante. Cuando tenía 7 años iba a la plaza y lustraba el calzado de turistas por un "cinco". "Comprendo que mis padres me permitían hacerlo para desarrollar mi carácter. Ellos me infundieron también un fuerte deseo por aprender. Este deseo ha beneficiado todos y cada uno de los capítulos de mi carrera".
Es aquí donde econtramos la humildad de un exitoso hombre de negocios como Ruiz, que pudo asistir a la escuela secundaria en Eagle Pass, Texas, justo al otro lado de la frontera de Piedras Negras, y más tarde sus esfuerzos fueron recompensados con una beca completa para estudiar en la Universidad de Texas en Austin, donde se graduó con honores y obtubo un doctorado.
Pero el camino recorrido no ha estado lleno de rosas para alcanzar el éxito, ya que una vez que se graduó se preguntó dónde iba a conseguir empleo.
"Recuerdo la conversación (ahora casi 35 años más tarde) con mi primer empleaddor: -Mire, sé que es difícil conseguir un empleo ahora mismo, pero soy graduado de Rice. Tiene que darme una oportunidad", le dijo a un directivo del Texas Instruments que le ofreció un empleo en los laboratorios de investigación.
"Yo no tenía ni la más mínima idea de lo que haría", recalcó.
Pero fue así como aquel muchacho que leía revistas de mecánica en habla inglesa y parece tener la suerte de su lado, seis años más tarde fue reclutado por Motorola, empresa que le ofreció otra gran oportunidad.
"Me convertí en un ejecutivo mexicano, trabajando para una compañía estadounidense, estableciendo una planta de manufactura en Escocia. Hablo de una experiencia transcultural", recalcó.
De estos contactos, años más tarde Ruíz se encaminó a AMD.
Al respecto resaltó que esta fue una oportunidad que no podía rechazar y la aprovechó.
Es así como ingresó en el año 2000 a la empresa y en menos de dos años se convirtió en su director general y ha transformado a AMD de un competidor perenne de la industria de los semiconductores x86 en un verdadero contendiente frente a Intel.
"Muchos han comparado la batalla de AMD con Intel como una historia de David y Goliath. Si tienen la razón, me siento muy honrado de ser quien sostiene la honda", recalcó.
Nunca habría podido recorrer el camino de crecer en Piedras Negras hasta dirigir una compañía de Fortune 500 y líder global en tecnología sin la orientación y la tutoría de muchos líderes formidables.
Permítanme tomar un momento para compartir con ustedes un poco de lo que he aprendido:
Quizá lo más importante para el liderazgo sea la integridad. Los líderes deben tener un compromiso "sin compromisos" con la integridad.
La integridad infunde confianza e influencia que, a su vez, infunde confianza. Confianza entre ustedes y sus empleados, en sus clientes y en sus accionistas.
La integridad es un distintivo (un rasgo fundamental) del líder exitoso del siglo 21.
La integridad, no sólo leyes o reglas, marca los verdaderos puntos de orientación para la toma de decisiones exitosas.
Demasiados líderes, cuando evalúan respuestas a problemas difíciles, primero hacen la pregunta, "¿Es legal?" Creo que es la pregunta equivocada. En su lugar, uno debe preguntar, "¿Es lo correcto por hacer?"
Otro elemento esencial del liderazgo que he aprendido es poner en primer lugar a las personas (antes de la visión, antes de la estrategia, antes de las tácticas). Este elemento del liderazgo es descrito de manera formidable en un libro llamado "From Good to Great" ("De lo Bueno a la Grandioso") de Jim Collins.
El Sr. Collins cree que las mejores compañías se centran primero en subir a bordo a las personas correctas y en segundo lugar en asegurarse de que ocupen los empleos correctos.
Una vez logrado esto se ocuparán de la visión, la estrategia y las tácticas correctas. Centrándose en primer lugar en tener a las personas correctas en los puestos correctos en su organización, el reto de la motivación y la administración casi desaparece por completo.
Han habido muchas compañías con una visión atractiva. Pero de esas compañías, las únicas que triunfaron tenían grandes personas.
Los líderes también dan a su personal la libertad de tomar riesgos. Esto no es tan fácil como suena. Un mayor riesgo invita una mayor posibilidad de fracaso. Y el fracaso no es recompensado a menudo en las organizaciones.
Pero como he podido apreciar en mi propia vida, tomar riesgos nos lleva a menudo a obtener mayores recompensas. E incluso al fracasar hay mucho por aprender.
Como digo a menudo a los empleados de AMD: "Prefiero que les den una multa por exceso de velocidad que por estacionar mal el automóvil".
La versión tecnológica: David y Goliat
El camino recorrido por Ruíz no ha estado lleno de rosas para alcanzar el éxito.