Al presentarte a una entrevista laboral, está en ti transmitir la experiencia profesional que tienes a través de tu imagen. Según el artículo "Vístete para encontrar trabajo", de CNN Expansion, el 50% de las prendas y los accesorios que elegimos determinan si nos seleccionarán o no para un puesto. Los expertos aclararon que esto no tiene que ver con lo superficial, sino que los objetivos y principios de la empresa deben traducirse en sus colaboradores y personal.
Es por ello por lo que te brindamos sugerencias para que estés preparada para la oportunidad de tu vida:

Demuestra confianza y seguridad con tu imagen. No pierdas la oportunidad de obtener ese trabajo soñado.
Claves
Brenda Ferguson Hodges, consultora de imagen y “coach” de carrera, dijo en Forbes.com: “Te guste o no, tu imagen será lo primero que la gente notará de ti. Sus impresiones se basarán en los primeros 30 segundos de conocerte”. La apariencia afecta las decisiones de contratación, contratar a gerentes necesita vitalmente si te pueden visualizar para esa posición que estás tratando de conseguir. Mientras, Nicole Williams, experta de LinkedIn y autora de libros, mencionó: “En una entrevista de trabajo, tu ropa tiene que dejar una impresión antes de que abras la boca”. En esa misma línea, agregó que zapatos sucios, una cartera desordenada o una blusa corta hablan alto de ti.
¿Con cuáles piezas puedo contar para el trabajo? ¡Toma nota!
Michelle Scanga de whowhatwear.com, mencionó en el artículo “Conoce las Piezas Atemporales de Oficina que Vestirás para Siempre” los 13 básicos que debes tener en tu clóset. Aquí te los nombramos:
1. Pantalón negro de vestir, asegúrate de que se ajuste a tu medida.
2. Camisa blanca. Un básico que combina con todo.
3. Un vestido. Opta por un corte clásico y que no sea ajustado.
4. Una falda. Puede ser de cualquier estilo, pero al menos que su altura sea hasta la rodilla.
5. Camisa de seda. Estas también son muy recomendadas para usar.
6. Un bolso. Prefiere para trabajar bolsos amplios, sencillos y de un solo color.
7. Un abrigo sofisticado. Para los días más fríos o de lluvia, una opción favorable son los cárdigans.
8. Una falda de cuero. Esta opción es para las más arriesgadas, pero que no pasa de moda para agregarle algo distinto al “look”, sobre todo, si trabajas en un ambiente más distendido.
9. “Flats”. No pueden faltar, pero que estén en superbuenas condiciones.
10. Un sobretodo. Esta pieza es como saco, pero más largo, perfecto para poner encima de trajes.
11. Un blazer.
12. Tacones negros.
13. Un vestido con estampado.