“La maldición de Caín” no es una apología religiosa, es una apología a la necesidad de reestructurar la conciencia frente a los desafíos de la vida, afirmó el escritor y docente Rafael Ruiloba.
En la publicación, dijo, se nos recuerda que somos los únicos responsables de las elecciones morales.
Ruiloba fue el presentador de la segunda novela del docente universitario y sociólogo Pablo Asís Navarro, la semana pasada, en el auditorio de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Panamá.
Añade que “en la novela los personajes tienen un yo oculto. Como en la tragedia griega, todos somos malos sin redención, pero se diferencia de esta en que no hay que morir para pagar por los errores, esto se puede lograr con el cambio, siendo auténticos, como le ocurrió a Genaro, que de revolucionario al final, pasó a ser sacerdote”.