Variedades

La Vuelta al Mundo en nuestros 364 días


En algún sitio, arriba o debajo de esta esfera terrestre que algunos tratamos de conservar y otros tratan de destruir y como bien les parezca el título de esta nota, dos escritores de afuera, dos Julio Verne y Cortázar, sonreirán ante la alusión a sus obras. Misma que no intenta otra cosa que no sea aproximarse inicialmente a lo que fue 2001, primer año del nuevo siglo, en lo que a ciertos terrenos del Arte y la Comunicación Social se refiere. Sobre todo aquí en el sitio geográfico aludido por dos escritores nuestros y amigos entrañables, Roberto McKay y Bertalicia Peralta. El primero mencionó a Panamá en una oportunidad como "maravilloso, país de las indefiniciones" mientras que Bertalicia Peralta, nos refrenda la idea en uno de sus tantos y maravillosos poemas. Ambos hablan de Panamá como un lugar en donde cualquiera cosa puede suceder aún la más insólita. Y con esa idea en mente, aclaramos, aludimos a 364 días y no a 365 pues cualquiera cosa podría pasar en venticuatro horas dado que como anotara Conan Doyle, ventrílocuo de Sherlok Holmes (¿o tendríamos que decir lo contrario?) las cosas terminan justo cuando terminan y nunca antes de terminar. En ese mismito contexto estos que mencionamos a continuación son "nuestros" eventos más destacables.
SI SOMOS POCOS NINGUNO DE NOSOTROS ES CULPABLE
Los " Monólogos de la vagina" y "Santas, Vírgenes y Mártires" fueron dos montajes que perdurarían en la memoria de sus espectadores y espectadoras más allá de su temporada no solamente por sus actrices sino también por la calidad de sus textos, mismos que rescataron la imagen que de la mujer tienen las mujeres sino también la imagen que de las mujeres tienen los hombres. Es lo que la generalidad de las personas piensa aaunque haya una que otra, posiblemente, que coincida con Carlos Bromley en el hecho que más le gustó "El Cuarto de Verónica" y que otra y no éstas son las mejores actrices. En el caso de la obra del Grupo Tablas, su director, Norman Douglas tiene anécdotas para botar en torno a la reacción de no pocos de nuestros compatriotas ante la obra y que no sabían si tomarla en serio o en broma. En el caso de la obra el Grupo Yorik, Edgar Soberón Torchía, su director, pisciano redomado no vaciló en darle a los y a las espectadores una imagen de lo que serían y de lo que querrían ser si les dieran la ocasión.Esa fue, estimado amigo Bromley la idea de la obra. En este punto habría que hacer un aparte con "Fausto" y con "La Tempestad" y con "El Rocky Horror Show", a juicio de casi todo el mundo que las vieron, momentos para recordar de nuestro teatro en este 2001 que concluye. Tales fueron las maravillas en torno a las actuaciones y en torno a las concepciones escénicas (uno de los más entusiastas, el acertado Raúl Bernal). El resto de los montajes o al menos una gran parte de los mismos, como diría Hamlet es silencio. Es decir incluyendo a quien hizo teatro con quien quisiera hacer teatro pese a que hacer teatro requiere, amén de querer hacer teatro poder hacer teatro. Es decir lo mismo este año como en otros años no se le puso límite a la imaginación, abundante a más no poder desde hace varias décadas atrás y de lo que se trató fue de hacer teatro con quien quisiera, vender funciones a quien fuera aunque no fuera a verlas, pagara los que trabajan aunque trabajaran a la fuerza y sanseacabó. Y de esto, tendríamos que recordar, no se trata el Teatro cuando lo entendemos en mayúscula sino el teatro cuando lo conjugamos en minúscula.
Seríamos terriblemente injustos si pasáramos por alto esos momentos escénicos de magia y esos otros de humanismo que nos legó "La Cucarachita Martina" a cargo de "La Colmenita". Este grupo de teatro de Cuba, con algunos de sus niños y algunas de sus niñas nos hizo recordar cosas que olvidamos al paso de los años y muchísimas otras más que nunca deberíamos de pasar por alto en torno a la condición humana que desde chicos ya son nuestras . Necesitaríamos todo el espacio posible para agradecerles lo que pasamos por alto en su momento y aquí las ponemos. En nuestro medio, desafortunadamente, no fueron a verlos todos y todas las que hubiéramos querido que fueran. ¡No saben de lo que se perdieron! Este fue un evento inolvidable no solamente en este 2001 sino que en ATLAPA, sitio de su escenificación tendría que haber una placa especial para recordarlos en todo lo que nos queda como futuro.
DE TODOS MIS AMIGOS EL LIBRO ES EL MEJOR AMIGO
La Feria del Libro, realizada por la Biblioteca Nacional, en ATLAPA es el evento más significativo de éste y de otros años en nuestro medio. Primero, porque el simple acto de imaginar la realización de un evento semejante en Panamá era un acto de rebeldía absoluta contra quienes insisten que en Panamá no se lee literatura y realizarlo era un verdadero salto al vacío sin paracaídas. Quienes dudábamos de los logros nos dimos un soberano golpe de narices ante la reacción entusiasta del público panameño al evento y con ello al hábito de la lectura. Quien asistió y nosotros lo hicimos tres días de los días en que transcurrió el mismo, tuvo que ver a panameños y a panameñas, niños y niñas, adolescentes, adultos y adultas de la tercera, cuarta, quinta edad, comprando libros, libros y libros. Y nadie que yo sepa compra libros para que no sean leídos sino todo lo contrario (habría que preguntarse si algunos y algunas lo harían para guardarlos). Esa idea proverbial de que los panameños y panameñas no leen habría que terminar de repetirla como muletilla que contenta a no pocos (as) como cuando dicen qe beber es un acto nacional . Y en el caso de la literatura reemplazarla por la contraria y decir yo no leo o tú no lees y no esconderse detrás de la masificación del concepto como haven cuando de licor se trata. El panameño y la panameña leen y lo que nos restaría por saber es qué leen y por qué lo hacen. Aunque ésa, como diría Perogrullo, es otra historia.
El Concuro Literario Ricardo Miró pasó como el juego del mirón, mirón de donde viene la misma gente. En esta ocasión con Justo, Mireya, Tristán a la cabeza de una especie de ganadores de lotería de los y las escritores panameños que ven en este certamen literario una especie de gordito del zodíaco de las Letras y con más y con mejores puntos a favor de cada quien que se arriesga. Algo habría que hacer con el evento o con la convocatoria.Hay una especie de Literatura del Miró que poco tiene que ver con la Literatura Panameña.
Hacerlo cada dos años, por ejemplo. Porque en honor a la verdad que siempre como que saque a flote casi los mismos y parecería ser solamente indicativo de ser una especie de carrera de fondo solamente para escritores y escritoras de Panamá y contar con una buena suma para fin de año. Mención aparte daríamos al nuevo libro de Gloria Guardia, "Libertad en Llamas", verdadero portento imaginativo de nuestra novelista.
MUCHOS LA VIERON Y MUCHO MAS SUFRIERON
Televisora Nacional se arriesgó y partió por delante con una carrera en la que habían otros intentos con nombres tales, como "Guacho de Amor" o "La Granja", con "Linda Labé" se puso la pica en Flandes y correspondió a Ana Lucía Herrera, Romina Calvo, Agustín Clément, Ceila González, José Luis Ortiz Aragón, Cloty Luna, Carlos Bromley, Mario Aragón, Assaud Guevara, Shacheen Ng, el rubro de las actuaciones si bien es cierto con los mejores puntos a favor de "la gente de teatro". Olvídense de los sospechosos y reiterados parecidos con la telenovela colombiana que arrasó en 2001y cuyo nombre aquí pasamos por alto. Estos eran "parecidos" y eran "sospechosos" y en ningún momento se negaron sino que más bien sus productores, Guillermo y Gereome Dufour, los aceptaron con hidalguía e incluso los asumieron en plan de broma. "Linda Labé" terminó por imponerse en nuestro medio que es un medio en el cual es dado a ver la paja en el ojo del compatriota y darle palo porque sí y palo porque no a nuestros compatriotas. Amargit Pinzón, Delfina Viodal, Iveth Román y en especial Ramón Morales, fueron guionistas de primera línea y capaces de superar la prueba y de hacerlo con éxito. Si hablamos de bodríos en dónde poner los productos venezolanos y mexicanos? A éstos los aplaudimos a más no poder y sucede que cuando una telenovela panameña hace lo mismo (y mejor) entonces a caerles encima con todo lo que tengamos. . "Linda Labé" merece destacarse por lo que es, un intento válido con resultados válidos así que la palmada en el hombro para Televisora Nacional con la recomendación de seguir adelante y recordar el consejo ancestral que le diera el Quijote a Sancho Panza: si los demás ladran es señal de que debemos seguir adelante.


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30640
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América