Rosa María Britton es la escritora panameña de más relieve internacional, sus obras son estudiadas en las universidades de los Estados Unidos y comentadas por críticos literarios de distintas latitudes. Tiene a la fecha cinco novelas, cuatro antologías de cuento, tres dramas y muchos ensayos e investigaciones científicas sobre oncología. Ha sido editada en España, Colombia y los Estados Unidos. Es una ciudadana contestataria y sus cuestionamientos son apreciados por la opinión pública. Forma parte de la membresía del Círculo de Lectura de la USMA.
Laberintos de orgullo es una narración de 546 páginas con una portada especial de Olga Sinclair. La novela sigue la línea recurrente de otros autores latinoamericanos al reiterar personajes y situaciones de anteriores temáticas, como es el caso de Chumico y su patriarca Manuel Muñoz, de su inicial haber bibliográfico, El Ataúd de uso .Y es que la literatura es aluvional, se da en un proceso de sedimentación de pasiones encontradas.
La trama, a diferencia de otras de sus composiciones literarias en las cuales utiliza la técnica de los tiempos simultáneos y de la teoría de los conjuntos, confronta en esta ocasión, una acción más lineal, aunque con la variación de un testimonio el cual hace de cordón umbilical entre su protagonista principal, Santos Calderón y los demás personajes. Santos, al igual que otros, tiene la tendencia de hablar cuando se enfrenta a la muerte. Este hombre de 56 años, con una mirada de tigre siempre en acecho, es el prototipo de la acción ascendente, de la marginalidad pasa a los niveles más altos del éxito financiero y social. Desde la cama de un hospital le cuenta a Irina Conde, su siquiatra los contrapuntos de una vida de odisea, con énfasis en los traumas que la han marcado.
Pero su devenir lo enmarca con distintos sucesos de la historia republicana de Panamá, tales como la llegada al Istmo del Rey Leopoldo III de Bélgica, en busca de los pasos perdidos de Vasco Núñez de Balboa al descubrir el Mar del Sur. Es un episodio novelesco pero real. Y Rosa María lo une al crecimiento de un joven asediado por un destino incierto pero que anhela futuros de utopía. El relato es impresionante entre ambos protagonistas. Asimismo lo es la historia de Misaela, esa colombiana del Chocó, que huye de un cruel hacendado que reclama el derecho de pernada de todas las mujeres de su latifundio. Luego con ironía comenta hechos como el asesinato de José Antonio Remón Cantera (l954), los sucesos del 9 de enero (1964) y la tragicomedia del golpe de Estado de los militares en l968. Con nombres propios se refiere a lo ocurrido entre los que ejercen el poder y sus amanuenses. Son los tiempos de la dictadura militar, el tráfico de drogas, el lavado de dinero, la corrupción institucionalizada. La barbarie de la decapitación de Hugo Spadafora, de la Cruzada Civilista, la desaparición del Padre Gallego, los Tratados canaleros y la noche triste del 20 de diciembre (l989).
Todo ello es el fondo de varias historias de amor que le permiten a la autora establecer semblanzas sensitivas de cada uno de los personajes. Son relevantes los tonos poéticos de una prosa limpia de erudiciones, directa y ausente de convencionalismos.
Laberintos de orgullo es una obra de madurez literaria, une la espontaneidad del narrador virginal con el dominio de las técnicas por una escritora de oficio, tal como lo es Rosa María Britton. Por ello en menos de cuatro semanas se han colocado más de 800 ejemplares.
Referencia Bibliográfica. Britton, Rosa María. Laberintos de orgullo/ Colombia: Alfaguara, 2002. 546p.