A pocos días de que el príncipe William y Kate Middleton inicien su cuento de hadas, conocedores y expertos de la realeza aseguran que también habrá momentos de nostalgia en esta boda.
La ausencia de Diana de Gales estará muy presente en la Abadía de Westminster y, sobre todo, en el pensamiento de su hijo. Por eso, el príncipe y su prometida visitaron su tumba en Althorp Estate, hogar de su familia en el centro de Inglaterra, así lo informó el diario británico Daily Mirror.

Resalta el rotativo que William y Kate depositaron flores en el mausoleo donde descansan los restos de Diana de Gales. El lugar está rodeado por un lago y frondosos árboles y para llegar a él, la pareja tuvo que coger una barca. Resalta el diario que era muy importante para William de Inglaterra que su futura esposa visitara la tumba de su madre antes del día de la boda. “Diana es una gran parte de la vida diaria de sus hijos y siempre lo será. Es trágico que ella no esté aquí para ver la boda y que nunca llegó a conocer a su novia”, comentó el informativo.
Presencia inminente.
Aun así, Diana de Gales está muy presente en todos los acontecimientos que rodean el enlace de su hijo mayor. El príncipe nos ha devuelto a Lady Diana al regalar el anillo de compromiso de la princesa Diana a su prometida; al escoger como escenario nupcial la abadía de Westminster, el mismo templo donde se despidió por última vez de ella en su funeral; al encargar que actúe en su boda a Elton John, quien mantuvo una estrecha relación con Lady Di y en cuyo adiós interpretó una versión de su canción “Candle in the wind” adaptada a la vida de la Princesa de Gales, y al confiar al conde Spencer un discurso sobre su madre.
El príncipe Harry, hijo pequeño de quien en otrora fuera la “Princesa de los corazones” y padrino de la boda de su hermano, también confesó que el recuerdo de su madre va a estar muy presente el próximo 29 de abril: “Ella estaría muy orgullosa de William en su gran día”, aseguró el más rebelde de los Windsor.