La rudeza, las groserías, la indumentaria descuidada o atrevida, las palabrotas, las estafas y el recurso a la fuerza bruta hacen que la vida se impredecible, incómoda y desagradable", señala el periódico londinense The Times.
En algunos países, un aspecto destacado de la conducta incivil es el desaliño intencionado. "Las chaquetas de cuero, las cintas guerrilleras para el cabello, las narices perforadas, las botas de cuero tachonadas y los tatuajes provocativos constituyen declaraciones de guerra", afirma Athena Leoussi, de la Universidad de Reading.
En su opinión, estas prendas denotan desprecio a los demás. El diario The Times señala que la "decadancia del civismo, la compostura y el orden quizá sea una peor amenaza social que la delincuencia". ¿Qué solución hay? Los modales deben "incorporarse en la estructura familiar," señala el rotativo.