Parecía una invasión de bíblicas proporciones en el pueblo italiano de Matera, donde se filmaron escenas de la película de Mel Gibson "La Pasión de Cristo".
Millones de langostas entraron en la antigua ciudad de piedra, atemorizando a los turistas y generando algunas divertidas comparaciones con las plagas que narra el Antiguo Testamento.
El pueblo que usó Gibson para representar las horas finales de Cristo todavía se estremece a causa de los insectos, a pesar de que lo peor parecía haber pasado.