Variedades

Lanza tu flecha hacia las estrellas

"Caminante no hay camino, se hace camino al andar", dice una hermosa canción, de esas que se quedan grabadas para siempre en la memoria. Como tanta gente buena que conocemos a diario y que deja huellas. Huellas que ni el tiempo ni la distancia logran borrar porque esas personas con su sello particular han hecho especial una vivencia compartida, nos hacen ver el mundo con otros ojos, entender que no hay una verdad última, que cada uno encierra su verdad, que lo más bello no es lo más sofisticado, que hay que mirar dentro para conocerse, valorarse y poder colgar el YO en un lugar prominente, pero también al lado dar cabida al NOSOTROS.


Somos verdaderamente afortunados. Ante todo, estamos vivos. Un arco iris de oportunidades se abre para nosotros con el inicio de un nuevo año. Elevemos la copa y digamos: ¡SALUD!
Pronto sonarán las doce campanadas que marcan el tránsito del 2005 al 2006 y hay que revisar el equipaje para descargar sentimientos y pensamientos negativos, resquemores, insatisfacciones, tristezas, para reemplazarlos por un enfoque positivo de la vida, amor, paz, justicia, seguridad, alegría, tolerancia, empatía y esperanza. Esperanza de que con el paso del tiempo sufriremos una metamorfosis integral que favorecerá nuestro crecimiento y nos permitirá lograr un mayor entendimiento con nuestros congéneres, con Dios y con nosotros mismos.
Tenemos que escuchar la voz interior que hinca el diente en el amor propio para instarnos a superarnos, a querernos y valorarnos más y, por ende, a cada ser humano que puebla la Tierra. Esa voz que nos dice: "¡Adelante!, "¡Atrévete", "¡No claudiques! ¡Tú puedes!, ¡Tú eres maravilloso!". La voz que nos invita a tratar día a día de descubrir cuál es nuestra misión en la vida y a aceptar y congratularnos porque cada uno (pobre, rico, blanco, negro, indígena o caucásico) es especial, diferente, irrepetible, dotado de cualidades, muchas de las cuales está por estrenar.
En unas pocas horas podremos decir entusiastas ¡Llegó el 2006!" Sí, la hora de pasar otra página en el calendario de nuestra vida; el momento de escribir nuevos capítulos, de atizar esperanzas, de lanzar nuestra flecha hacia las estrellas.
En el nuevo año es oportuno que nos detengamos a revisar nuestros pasos y retomar el rumbo con voluntad de cambio, de empinarnos sobre las dificultades, de ser más asertivos, menos quejumbrosos, más amigos de la crítica constructiva y más enemigos de la indolencia. Vistamos el ropaje de la justicia, la armonía y la solidaridad. Dejemos de lado los harapos de la envidia y descubramos la joya que encierra cada persona Contribuyamos a que brille en todo su potencial.
En el 2006 hagámonos eco de las necesidades del prójimo, aventurémonos a explorar la belleza que hay en cada amanecer, pero también en una noche de luna llena, en el rostro de un niño y en el de un anciano, en la rosa, el viento y el mar. Seamos capaces de entender que la magnificencia del universo es una realidad irrefutable. Reconozcamos que el más bello cuadro es el que pinta cada segundo Dios, Padre Nuestro, en la naturaleza, en su creación, donde todo ser humano, animal o planta tiene cabida y una misión. Aprendamos que no es más pobre el que menos bienes materiales posee, sino el que es incapaz de perdonar, frenar sus impulsos malsanos, dolerse del mal y sufrimiento ajenos, el que disfruta en hacer leña del árbol caído y no tiene al amor, la esperanza y la fe como huéspedes en su corazón.
Ajustemos la brújula, tomemos las herramientas que nos permitirán construirnos un futuro pleno de realizaciones, elevemos oraciones a Dios y tengamos fe en Él.


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215476
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América