Tiros, tiros y más tiros parece ser la receta del nuevo filme protagonizado por Denzel Washington, acostumbrado a las tramas de acción y violencia como “Gangster Americano” y “Dejavú”.

En esta oportunidad Denzel –quien oficia también como productor– compone a un oscuro personaje exagente de la CIA, que traicionó a su país hace una década y desde ese momento se convirtió en una leyenda para cualquier aspirante a espía.
El otro personaje importante de la trama, Matt Weston, en la piel de Ryan Reynolds, se encuentra hace un año encerrado en un puesto estratégico, pero muy aburrido, como es ser el casero de una “casa segura”: que no es otro que un lugar que la CIA posee para resguardarse y poder resguardar sus equipos encubiertos y también para “interrogar” por medio de torturas a todo tipo de detenido.

En esta oportunidad el “invitado” a la casa, es el personaje de Denzel (Tobin Frost), quien luego de ser buscado por todo el mundo, cae en el consulado norteamericano de Ciudad del Cabo, y es llevado a la “Safe House” (el título original del filme) de esa ciudad. Pero Tom no es buscado nada más que por la CIA y su “aparición” desata un gran movimiento en el mundo del espionaje.
Para Matt, esta es finalmente su oportunidad de lucirse, de entrar en acción. Sin embargo, lo que parecía un interrogatorio más, se convierte en una loca persecución por gran parte de Sudáfrica para escapar del enemigo, que la trama maneja con una interesante ambigüedad, ya que el espectador no sabe quiénes son los malos y quiénes los buenos: sí son categorías posibles, en ese mundo corrupto, capaces de definir.

Pero también para Matt, apresar y llevar vivo a un personaje tan buscado puede ser la llave para conseguir un puesto mejor y asegurar la vida con el amor de su vida.
Aunque se asemeja a filmes de espías y acción como la reciente “Misión Imposible – Protocolo Fantasma”, “Protegiendo al Enemigo”, no posee las espectaculares escenas de acción y aventuras rayanas con lo poco verosímil de ese tipo de propuestas. Porque el filme está más vinculado con la acción dura y pura, donde los disparos y las muertes se suceden sin parar de principio a fin.
El director sueco Daniel Espinoza maneja con muy buen ritmo la trama llena de vueltas de tuercas y se afirma con este filme como un hacedor con oficio. Washington, ganador de 2 Óscar, vuelve a demostrar todo su oficio en un personaje muy similar a su premiado en “Día de Entrenamiento”. También Ryan Reynolds, después de su deslucida performance en “Linterna Verde”, sube ahora la puntería con su novato agente.
Entre los secundarios se destacan Vera Farmiga y Brendan Gleeson, como las dos caras de la CIA. Incluso, realiza una pequeña aparición Rubén Blades, como un falsificador nicaragüense, aunque como acostumbra Hollywood, resulta un poco estereotipado.
El regreso de Rubén Blades.
El cantante y músico panameño –ganador de varios premios Grammy– y excandidato a presidente Rubén Blades, vuelve a una producción hollywoodense luego de varios años en que trabajó para el gobierno.
Esta vez, le tocó personificar a un falsificador en un pequeño papel y actuar junto a Denzel Washington luego de casi dos décadas cuando fueron parte de un filme de Spike Lee.
En poco tiempo se le verá en una nueva producción llamada “Cristiada” con Andy García y Eva Longoria, entre otros.