Karen Peralta (Vive la Música), Damaris González y Jazmín Muñoz (Reto de Trovadores) han sido los ejemplos más evidentes del peso de esta competencia, que sin mucho alarde mediático, recoge el verdadero talento de los estratos más populares de toda la nación.
La lista es larga. La bella cantadora de décima, Dayra Moreno, fue una de las primeras exponentes que salió del Zárate. Se le han sumado Madeline Pineda, la actual cantante de Los Plumas Negras, así como el guitarrista y también compositor, Eurys de La Rosa; la santeña Margarita Henríquez, ganadora del Proyecto Estrella del Club 20-30; la decimera Raquelita Castillo; Héctor Rivera, vocalista y guitarrista del grupo de Jonathan Chávez; Daniel De La Cruz, vocalista de Manuel De Jesús Ábrego; Warren Vergara Batista, bajista de Herminio Rojas; la soprano Indira Rodríguez y Daniela Bulgin, cantante del grupo Zafiro.
Se suma el también ganador del concurso Gelo Córdoba, Geovany Gutiérrez; la simpática chiricana Suly Quirós y, recientemente, el guarareño Luis Pérez, de Vive la Música, se adhieren a esta lista.
Ludgardis Arrue, estudiante de Manuel Fernando Zárate en la Universidad de Panamá, nunca pensó que el concurso que inició en 1980 para rendirle tributo a su maestro, se convertiría en el proveedor más importante de figuras para la industria de folclor nacional.
Desde entonces, El Zárate -nombre popular- sólo dejó de realizarse en 1990 por la invasión de Estados Unidos a Panamá.
En los primeros años de la década de los años 90, según indicó Nisla Vergara de Chávez, educadora y folclorista fundadora del Festival, se tomó la idea de involucrar a las 12 regiones educativas como se realiza hasta hoy.
Fue quizás ese ajuste el que dio como resultado un producto de calidad, si se toma en cuenta que cada colegio selecciona un representante de las nueve modalidades que califica el certamen. El estudiante que llega a la final se enfrenta a tres pruebas: La interna dentro de su colegio, la regional y, por último, la nacional. Suficiente para perder el miedo escénico.
Todo ese proceso, apuntó Chávez, es el que hace que los competidores se vayan puliendo y salgan años después a la palestra a llenar las plazas artísticas que exige la mayoría de los panameños.
Don Manuel Fernando Zárate nació en el distrito de Guararé, provincia de Los Santos, el 22 de junio de 1899, hijo de Rafael Neira y Doña Zoila Zárate, en los albores de la Guerra de los Mil Días. Fue en vida algo más que el destacado cultor de nuestro arte vernacular. Su amor al folclor nacional y a las tradiciones panameñas forman parte de los aspectos meritorios de su vida profesional, lo cual queda como un legado para las futuras generaciones de panameños.