Los desfiles de moda internacionales para el verano han sido interesantes desde varios puntos de vista. Por un lado, por las colecciones excitantes que se exhibieron en París, Milán y Nueva York. Por el otro, porque los zapatos que mostraron las modelos eran inusuales: en lugar de los sensacionales tacones altos, que en los últimos años eran casi obligatorios, esta vez los desfiles estaban centrados en los zapatos planos, y en todas las versiones imaginables.
Marc Jacobs apostó por los tenis, Óscar de la Renta por los zapatos planos puntiagudos, mientras que Yves Saint Laurent mandó desfilar con ballerinas.
“Esta tendencia también se va a imponer en la calle”, dice convencida Claudia Schulz, portavoz del Instituto Alemán del Calzado.
Hay motivos para que así sea. En primer lugar, los zapatos planos son más cómodos que las variantes de tacón alto. Además, simbolizan todas las “cosas” en la moda, cierto espíritu de la época.