Para el médico inglés Edward Bach, la causa de las enfermedades son las emociones, y para curar el físico, hay que curar la mente. Para este humanista y amante de la naturaleza, especialista en bacteriología y homeopatía, los extractos de algunas flores son el medio para combatir las alteraciones que terminan por enfermarnos.
Hasta el momento ha sido difícil explicar racionalmente el efecto de este sistema terapéutico. Sus seguidores aseguran que estas plantas tienen el poder de impregnar nuestro organismo, igual que una bella música con vibraciones sutiles y frecuencia elevada. No es captada por nuestros sentidos, pero esta esencia floral aporta los elementos positivos que necesitamos, depurando nuestro cuerpo, calmándonos y disolviendo las enfermedades.
"Para Bach, los remedios florales nos equilibran psíquica y emocionalmente, reparando nuestro estado de ánimo alterado", explica el médico naturista Miquel Pros Casas, co-fundador de la Asociación Española de Médicos Naturistas. Las flores de Bach emplean 38 flores de plantas psicotrópicas, que alivian distintos estados de ánimo y sentimientos negativos afectan nuestra salud:
1. Físicos: Problemas de la menopausia, migraña, dolor de espalda, asma, hipertensión, úlcera, eccemas.
2. Psicológicos: Abatimiento, angustia, debilidad, desesperación, desinterés, hipersensibilidad, incertidumbre, insomnio, miedo, soledad.
Las flores de Bach también son útiles en personas que no están enfermas para prevenir o resolver algún estado depresivo, cansancio mental, estrés o sentimiento de culpa injustificado.
Produce dolor de cabeza. Falso. El chocolate contiene sustancias que pueden provocar dolor de cabeza pero sólo en menos del 5% de las personas con intolerancia.
Provoca caries. Falso. Por su alto contenido en fósforo, calcio y agentes antibacterianos, previene las caries.
Produce insomnio. Falso. Su contenido de cafeína es mínimo como para quitarte el sueño.
Crea adicción. Falso. Si sientes que te lo pide tu cuerpo, es por los efectos placenteros de su dulce y agradable sabor.
El cacao nació en México para el mundo. Para los aztecas la semilla del cacao era sagrada y tan valiosa que la intercambiaban por alimentos.
Los dioses y reyes aztecas consumieron el "xocolat" hace más de 2, 000 años. Aromatizaban el cacao con canela, vainilla, hierbas y especias, para obtener una bebida cremosa, espesa y oscura, y la tomaban fría o caliente.
El chocolate se difundió rápidamente entre los nobles de la corte española, lo transformaron en tabletas y más tarde lo introdujeron en Europa.