En los últimos años, el tema de los ángeles ha cobrado vigencia, al igual que otros temas acerca de metafísica. Por ello, en días pasados asistimos a una conferencia dictada por el Grupo Serapis Bey, denominada "Las hadas, los nómos y los ángeles en el siglo XXI", donde se brindó información certera y veraz de dichos seres.
En ella, Jorge Carrizo, Rodolfo Simons y Vicente Mosquera, miembros del grupo y traductores de libros metafísicos, disertaron acerca de estos interesantes temas.
Carrizo comenzó diciendo que en el siglo 16 se tenía mucha devoción por los ángeles, pero por la ignorancia de algunos hombres se desincentivó el culto a ellos. Apuntó que existen otros seres vivos además de nosotros, y creámoslo o no, existen.
LOS ELEMENTALES
De acuerdo con Rodolfo Simons, los elementales son hijos de Dios que al igual que nosotros buscan evolucionar; su función es la de servir al ser humano. Su nombre proviene de los cuatro elementos, el fuego, el agua, el aire y la tierra.
Los elementales tienen directores del fuego son Helios y Vesta; del aire, Thor y Aries; del agua, Neptuno y Lunares y de la tierra, Pelleur y Virgo, ellos se encargan de presidir sobre los elementales, quienes al igual que ellos se clasifican según el elemento que rige: los elementales del fuego se llaman salamandras; los del aire las sílfides o silfos; los del agua, ondinas y los elementales del la tierra, nomos.
Ellos crean las cosechas, sostienen el agua, el aire y la tierra para que podamos vivir. Los elementales avanzan a planos mayores de desarrollo, a través del servicio que prestan. Estos seres reflejan lo que ven y sienten, si experimentan miedo, se manifiesta a través de los cataclismos.
Lo único que piden los elementales como retribución a su labor es la gratitud y el reconocimiento de los seres humanos. Simons citó el ejemplo de la película "Los Dioses deben estar locos", cuando el aborigen africano al tener hambre, habla con una cabra y le explica porque tiene que comérsela y le da las gracias ya que por medio de ella saciará su hambre.
Luego, al obtener otra fuente de alimento, agradece a la cabrita, le hace reverencias y la deja ir. Así como los animales, nosotros también estamos compuestos de agua, y por ende de elementales. Debemos amar nuestro cuerpo y darle amor.
EL REINO ANGELICO
El reino angélico es el sentimiento de Dios que se manifiesta o representa a través de los sentimientos; los ángeles son los presagiadores del bien en la nueva era de acuario o del Ceremonial, la que estamos viviendo. Muchos entendidos dicen que es una era de acercamiento de estos seres celestiales.
Vicente Mosquera, disertador de este tema, explicó que los ángeles son nobles y protectores, pero tenemos que invocarlos para que vengan a nuestro auxilio. Ellos se alimentan de Dios y nos transmiten su amor.
Continuó diciendo que hay ángeles de todo tipo, los directores del coro angélico son los Arcángeles, ellos son siete: el arcángel Rafael, quien tiene el poder de la curación; Miguel, la protección; Gabriel, anunciación; Jofiel, Iluminación y sabiduría; Chamuel, gratitud y adoración; Uriel, provisión, y Zaquiel, la invocación ceremonial.
De acuerdo a Mosquera debemos dedicarle una esquina de nuestro hogar a los ángeles, un lugar limpio, perfumado, pues les gustan los sitios armónicos, como el jardín. Es por eso que en la antigüedad los jardines eran considerados un templo para los ángeles y se prestaba especial atención a su belleza.
Estos seres de luz respetan nuestro libre albedrío y utilizan el tiempo cuando dormimos para comunicarse con nosotros. Ellos esperan hasta que estemos preparados para recibirlos y así manifestarse.
El Sr. Vicente Mosquera explicó a los asistentes que debemos establecer una relación de amistad con los ángeles en nuestros buenos tiempos, y no sólo invocarlos en momentos críticos; de esta manera podemos poner nuestros bienes y a nuestros hijos en manos de ellos y estar tranquilos.
Los ángeles expanden las virtudes ya existentes en la humanidad y al igual que los elementales se alimentan de nuestro amor y agradecimiento. Según los expositores, nosotros los seres humanos somos arquitectos, los ángeles son los maestros de obra y los elementales son los albañiles en la construcción de nuestra existencia. Una unión con la que todos se benefician.