El maestro Vásquez, a simple vista tiene un aspecto cansino, que se le va desvaneciendo cuando habla de pintura y del programa que lleva adelante, como funcionario del Instituto Nacional de Cultura.
El programa consiste en elegir escuelas primarias públicas y enviar un funcionario (en este caso el pintor) que enseñe técnicas de pintura a los niños de diferentes grados, actualmente, trabaja con estudiantes de IV grado a VI grado.
La escuela tiene que comprar los materiales sobre los cuales los pequeños dejarán su huella. En esta escuela, se pinta sobre una lona que fue curada contra la humedad y el hongo.
Lo primero que hacen los pequeños artistas es dibujar sobre la superficie, bajo la directriz del maestro. "Quiero que sean creativos, por eso no les permito que dibujen personajes de tiras cómicas, porque eso limita", dijo.
Los niños ven esta actividad con sumo entusiasmo, entusiasmo que el maestro aprovecha para echar a correr su proyecto pictórico.
Con esta, son cuatro las escuelas que ha visitado Vásquez con sus pinceles, pero confía en que serán muchas, mientras se prepara para una muestra colectiva, en favor de los niños del Hogar Malambo.
Antes yo podía hacerme un salario superior a los mil balboas vendiendo obras, pero ahora no. Antes, sencillamente, las personas se acercaban a preguntarme si podían comprarme a plazos, así cada quincena tenía una suma importante que cobrar.