Muchas veces nuestras comidas y hábitos alimenticios pueden volverse sumamente rutinarios, yo por ejemplo desayuno la misma comida todos los días, salvo los fines de semana en los que me gusta variar un poco.
El convertir mi desayuno en una rutina fue una decisión completamente a propósito y no algo casual, ya que leí en un artículo hace algunos años que la mejor manera de lograr mantener el peso y tomar mejores opciones alimenticias se logra creando una rutina de alimentación. La persona que escribía el artículo comentaba que en el mundo de la moda donde ella se mueve y del que es escritora, era muy común el comer fuera de casa, las cenas y almuerzos en restaurantes son cosas del día a día, y que a ella para poder mantener una vida saludable le había servido mucho crear un patrón para comer.
En el artículo explicaba que normalmente su desayuno consistía en dos o tres ítems que variaban por día, su almuerzo siempre de una proteína magra con vegetales y entonces en la noche especialmente cuando le tocaba visitar algún restaurante nuevo por negocios, se daba un gustito moderado, pero siempre evitando la canasta de pan y el postre.
Para mí esto tiene total sentido, y lo sigo mucho especialmente de lunes a viernes, lo que de igual manera me ayuda a no descarrilar y comer sanamente. Mis desayunos y almuerzos, al igual que los de la escritora del artículo, son altos en proteínas saludables y contienen muchos vegetales. Otra de mis rutinas comunes es tomarme un buen sancocho en el Trapiche una o dos veces a la semana, acompañada de mi novio, luego de hacer ejercicios. Para mí este uno de los mejores de la ciudad y ni les cuento lo mejor que sabe aún luego de una buena sudada cuando el cuerpo pide comida a gritos.
La desventaja de crear estas rutinas es que llega un momento en que por más disciplinado que alguien sea va a llegar un punto en el que se aburrirá de comer siempre lo mismo, por eso la rutina debe contener más bien un abanico de posibilidades que no nos limiten tanto y nos permitan jugar con ellas cuando nos estemos empezando a sentir hastiados de lo mismo.
Además deben ser platos sencillos y rápidos de preparar, ya que en el ajetreo de la semana es la única forma en que lograremos comerlos y no recurrir así por falta de tiempo a tomar la caja de “corn flakes” altos en azúcar y con poco valor nutricional para llenar nuestro estómago y salir corriendo a enfrentar el mundo.
La receta que les dejo hoy es muy sencilla de hacer y una excelente opción saludable para el desayuno, que sin dudas es la comida más importante de día y no se debe saltar por ninguna razón, esta los llenará de energía, los dejará listos y llenos de fuerza por el resto de la mañana.