¡Epa! ¿Cómo fue esta semana pa’ ti? Por mi lado estuvo wow. Me tocaron tres sensaciones especiales poncherosas que te vengo a compartir.
La primera es con la mostaza. Yo soy amante de ella, pilla la historia...
El viernes participamos en Panamá Healthy Week brindando una charla de reciclaje. Hace rato que Jenny quería comprarse jabones y perfume libre de químicos y libre de maltrato animal, así que aprovechamos la oportunidad de llegar más temprano al centro comercial.
Ufff, tenías que verle la cara de emoción; la tienda de estos productos es un parque de diversiones para ella. De ahí corrí a comer un emparedado y -luego de montarle zanahoria, lechuga, pimentón, tomate, aceitunas, jalapeño, banana pepper y aguacate- me pregunta la muchacha: “¿Qué salsa desea ponerle?”. Le pido: “Porfa mostaza”. ‘Psshhh... psshhh’, le echaron. “Un poquito más, porfa amiga”, le pedí. ‘Psshhh... psshhh’, le puso otro par de rayas. Y ahí me salió el amor por la mostaza cuando le digo: “Un poquito más”, amiga... porfa, porfa”. ‘Psshhh... psshhh’ y wákiti-wákiti-wak”, empaquetó esa ricura y pa’ la mesa.
Mientras comía, conversaba con Jenny y Lari. En media habladera de japa, cuf, cuf, cuf, cuf... no podía respirar ni hablar. ¡Las cuerdas vocales se volvieron una etcétera! Jenny y Lari dizque: “Toma agua” (la clásica, jajaja). Entre la ponchera, logré hacerles seña de que no es el común: “Se fue por el camino viejo”. Pasó un ratito para retomar mi voz y poder explicar. ¡Rantan mostaza!
Durante el speech no me pude emocionar mucho, jajaja. El exceso de mostaza me tenía aguanta’o. Esta fue lección comprendida, jajaja.
Paréntesis: sobre la frase “Se fue por el camino viejo”. Me parece que hay dos caminos, el que va para los pulmones y el que va para el estómago. Mi consulta es: Ambos caminos son igual de viejos, ¿verdad?
La segunda sensación poncherosa fue entrando a bañarme. Me eché agua por todo el cuerpo y, cuando fui a agarrar el jabón, me di cuenta de que era una barra nueva. Cuando es así, por el tamaño, se me hace difícil agarrarla para untármela por el cuerpo... aun así, siempre lo logro. Y en esta ocasión empecé a sentir una frescura wow... es una ponchera creada por la brisita que hace que el jabón se sienta friíto, riquitillo. Alzaba los brazos y me quedaba un rato esperando a ver si la sensación se iba, y ahí permanecía la delicia. Cuando salgo del baño, de un tiro la pregunta: “Mi amor, ¿qué jabón es ese?”. “Peppermint”, me dice Jenny. ¡Recomendadísimo! ¿Lo has probado?
La tercera sensación poncherosa fue durante el “Métele Mano”. Francisco, de Fundación El Arte de Vivir, nos conversó sobre la respiración y que tener conciencia de cada respiro nos hace vivir el momento.
Me parece que vivir el momento me da más control sobre mi vida. Haciendo la dinámica quedé enganchadísimo. Chuzo, respirar es la cosa más ‘pritty’ del mundo.
¡Respirar es vivir! Así que esta semana tomaremos el curso de respiración, que ‘toy seguro que va a mejorar mi mente y mi vida.
Gracias a estos momentos me quedo pensando: Sensación es sentir... sentir es emoción... moción es moverme... moverme es hacer... hacer es actuar... actuar es crecer... crecer es crear. Todos los días tenemos sensaciones, entenderlas y trabajar con ellas nos ayuda a tripear más. Qué pritty, todo esto es parte del “Espectáculo Vida”:).