Antes, ver a una supermodelo en la portada de una revista, era lo más esperado. Estas se vendían como pan caliente. Ahora, la situación ha cambiado, debido a que estas caras bonitas, con nombres difíciles de pronunciar ya no venden como sucedía hace años, poniendo fin al reinado de las supermodelos.
Hoy, directores de revistas se han dado cuenta de que la foto de una celebridad (actriz, cantante y hasta primera dama) hala más público que la imagen de una modelo profesional.
Lo mismo sucede con las empresas cosméticas y perfumerías, que han optado por buscar como imagen a actrices como: Nicole Kidman, Sharon Stone, Anne Hathaway, Penélope Cruz o Scarlett Johansson, quienes tienen vidas más interesantes.
Sin embargo, hay quienes manifiestan que las únicas que se salvan de la mencionada tendencia son aquellas modelos que han tenido romances notorios como es el caso de Gisele Bündchen con el actor Leonardo DiCaprio y Kate Moss con Johnny Deep.
Tendencia que poco a poco se expande.
Aunque todavía hay países en los que las celebridades no han destronado a las modelos profesionales, ya que siguen colocándolas en sus portadas de revista -no sólo femeninas-, hay otros que se han tomado muy en serio la decisión de otros colegas.
Y es que, aún hay quienes siguen con la misma teoría, ejemplo de ello son algunas marcas españolas, como Mango o Pronovias, que con más clarividencia y con los ojos puestos en el mercado juvenil tienen varias temporadas utilizando como imagen a hijas o hijos de celebridades. Muestra de ello son los herederos del actor Andy García, Don Johnson, Melanie Griffith y hasta la hermana de Beyoncé.
Pero, a pesar de todo, hay modelos que ni con los escándalos que han generado han sido desbancadas, como es el caso de Kate Moss, Naomi Campbell y Tyra Banks.