No siempre han existido tantos tipos de muñecas, pero siempre han sido muy bonitas, a pesar de que antes no se movían porque eran de madera, de barro cocido, de marfil o cera.
Los griegos y romanos tuvieron la grandiosa idea de hacer que sus piernas y brazos se movieran
Poco a poco aparecieron diferentes modelos: blancas, negras, parecidas a las niñas, a bebés grandes o pequeños. Eran de trapo, o de goma. Fueron muy famosas las muñecas que tenían el cuerpo de trapo y las manos y la cara de porcelana.
Más o menos en 1880, Thomás Alba Edison (1847-1931), inventó una muñeca ¡que hablaba!, decía mamá y papá. A partir de entonces las muñecas parecían más reales y aparecieron las que hacían cosas como niñas de verdad.