A pesar de que aparece como Neytiri y su rostro queda transformado en una de las creaciones de James Cameron, Zoe Saldaña ha sido una de los gratos descubrimientos de “Avatar”. Y no ha debutado precisamente con esta megaproducción, ya que lleva una interesante trayectoria. Sin embargo, ha conseguido la relevancia suficiente para despertar el interés de muchos.
Comenzó en el mundo de la televisión, aunque desde pequeña estaba destinada a buscar su futuro en el mundo del espectáculo. Una formación como bailarina fue el comienzo, pero luego la televisión le abrió las puertas a la fama. Participó en un capítulo de la serie “La Ley y el Orden”, después abandonó sus estudios para debutar en la película “Camino a la fama” (‘Center Stage’, 2000), un musical y drama entre jóvenes bailarines. Fue un primer paso, pero con su mirada cálida, su entrega y pasión por la interpretación, su carrera comenzó a dar sus primeros pasos.
¿De dónde viene Zoe? Nació en New Jersey, de madre puertorriqueña y padre dominicano.Se crió en Queens, teniendo como lenguas maternas ambos idiomas: el inglés y el español. Cuando tenía 9 años, su padre murió en un accidente de tránsito, y su madre se mudó a República Dominicana con ella y sus hermanas. Una vez allí, comenzó a recibir clases de ballet en una de las más prestigiosas escuelas de danza. Regresó a Estados Unidos después del segundo año de instituto donde se inscribió en un programa de actuación llamado Faces theater program.
Latina de verdad.Zoe Saldaña es una de las actrices latinas que tiene que luchar contra su fisonomía, todo un estereotipo que suele condenar al encasillamiento, que no por su acento, puesto que posee un inglés neoyorkino, a pesar de que también habla perfectamente el español, mezcla puertorriqueña y dominicana.
El sexo le da vida.La artista dijo a The Sun: “ El amor, el amor, el amor es... No puedo vivir sin él. Me encanta la piel. No creo que el cuerpo sea algo para ocultar”, reveló.
En otro momento, de la entrevista, Saldaña criticó que muchos niños de EEUU no están siendo conducidos y formados con un ideal de paz y armonía: “Los niños deberían estar dirigidos a amar al prójimo no a la violencia.. creo que la sociedad estadounidense está arruinando a nuestros hijos quitando la educación y el conocimiento de nuestra sexualidad y la sustituye por la violencia, las armas y los videojuegos. Estamos criando delincuentes", finalizó.