El bosque de paradojas, pero también el real fueron objeto de un sentido elogio por parte del premio Nobel de Literatura 2008, el francés Jean-Marie Gustave Le Clézio, quien destacó el tiempo que pasó en Darién (Panamá) y dedicó su galardón a Elvira, una joven lugareña que contaba cuentos. En una ceremoniosa conferencia celebrada en la Gran Sala de la Academia Sueca.