El único límite que existe para Romeo Santos a la hora de bailar provocativamente con las fanáticas que invita a subir al escenario durante sus conciertos es el que le marcan ellas mismas, ya que no le molesta en lo más mínimo que le toqueteen si les apetece. Dejo que ellas me guíen. Si las veo muy tímidas intento hacerlas sentir más cómodas. “Ellas pueden tocarme si lo desean, pero lo que yo no haría es tocarlas a ellas en partes íntimas. Es un show, pero las respeto. Hay una diferencia entre lo sensual y lo vulgar”, aseguró Anthony Santos.
Le gusta que lo toquen
El único límite que existe para Romeo Santos a la hora de bailar provocativamente con las fanáticas que invita a subir al escenario durante sus conciertos es el que le marcan ellas mismas, ya que no le molesta en lo más mínimo que le toqueteen si les apetece. Dejo que ellas me guíen. Si las veo muy tímidas intento hacerlas sentir más cómodas.