La actriz Lindsay Lohan, de 20 años, tuvo un difícil fin de semana, el primero en que está internada en la clínica de rehabilitación Promises, en Malibú, California. Por órdenes del equipo médico que la atiende, a la actriz le fue prohibido utilizar su teléfono celular dentro de la clínica, debido a los constantes llamados que recibía de sus amigos instándola a dejar el lugar.
De acuerdo con el semanario News of the World los amigos de Lindsay "la incitaban a abandonar la clínica y trataban de convencerla que ella no requiere rehabilitación".