Variedades

Lecciones de vida

Aprende a eliminar todas las formas de caos, dolor y sufrimiento.


LOS grandes maestros kabbalistas han enseñado y demostrado que todo ser humano nace con potencial de grandeza. Y en ese sentido, la Kabbalah es la forma de activar esa fuerza.
El término Kabbalah proviene de la palabra hebrea Lekabel, que significa recibir. Esta filosofía está orientada a ayudar a entender los principios elementales para que las personas puedan obtener satisfacción y equilibrio verdadero en cada área de sus vidas. También, enseña el uso de leyes espirituales para influir positivamente en toda la humanidad.
Sobre este tópico, conversamos con David Benzaquen, instructor de Kabbalah, quien señala que de acuerdo con las enseñanzas kabbalísticas, el universo no es ni caótico ni desordenado, sino que opera de acuerdo a ciertos principios que lo gobiernan. Así como las leyes básicas, como la gravedad y electricidad afectan nuestra existencia, también las leyes espirituales universales influencian nuestras vidas.
Nuestro entrevistado asegura que en la Kabbalah no existe fórmula mágica y mucho menos rituales. Simplemente se recurre a herramientas, que si son bien utilizadas, pueden eliminar el caos y aumentar la satisfacción en el mundo. Para tener acceso a ellas, sólo se debe estar dispuesto a aprenderlas, aplicarlas y, lo más importante, tener el deseo de mejorar su vida.
"La kabbalah no te hace sentir bien, más bien te da las herramientas para que puedas construir desde adentro una vida mejor", agrega Benzaquen.
El interés de dictar conferencias y charlas sobre Kabbalah va más allá de la enseñanza misma. Se busca que sea aprendida, pero principalmente aplicada con el propósito de brindar claridad, entendimiento y libertad a la vida y espíritu de las personas.
Dentro de esta disciplina, es muy importante contar con la guía de un maestro. La sabiduría se entrega de maestro a alumno. Ésta es una manera de supervisión, ya que siempre debe haber alguien ayudándote y enseñándote. Es la mejor manera de aprender.
En nuestro país, existe un centro de Kabbalah ubicado en el edificio Bolívar en la Avenida Federico Boyd, en El hilo Rojo, el cual ofrece cursos en tres niveles y con duración de 6 semanas.
La kabbalah sigue cambiando la vida de muchas personas. Éste es el caso de la joven Corina Kobylanski, quien desde hace tres años es estudiante de kabbalah.
Ella inició sus estudios porque estaba ávida de obtener información sobre el tema. En esa búsqueda, le llamó mucho la atención las herramientas que utilizaban para mejorar la vida de las personas. Fue entonces cuando vio el mundo de otra manera. "Antes llevaba una vida muy superficial, en la que no me importaba el significado de las cosas, ahora trato de tener la máxima conciencia posible en cada acción que ejecuto", asegura Corina.
Esta joven de 31 años manifiesta que lo que más le agrada de todo es que ha aprendido a entender las leyes de causa y efecto y, sobre todo, a asumir sus responsabilidades, y "lo más difícil ha sido aprender a escuchar, ya que la mayoría de las personas pensamos que siempre tenemos la razón".
La kabbalah te muestra la vida con otros lentes. Te enseña a ver los problemas como desafíos, es decir, lo que ayer era una montaña simplemente es una piedra en el camino. Es por ello que la primera ley del kabbalah te muestra que tú eres el arquitecto de tu propia vida, tú construyes tu futuro.


fecha edicion
old id
265400
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América