Leo Wiznitzer es abuelo, padre de familia y actor. Sí, en ese orden de importancia, puesto que la aguelazón (la Real Academia Española aceptó esta palabra hace años) le ha pegado duro y él feliz, al punto que afirma: "Los nietos son un regalo de Dios. Si yo hubiera sabido lo maravilloso que son hubiera tenido nietos en vez de hijos".
Leo Winitzer, a quien le resulta tan fácil actuar en obras en español como en inglés, actuó por primera vez en 1966 en la secundaria. "¡Una línea!"

Debutó en teatro comercial con "Extraño Juguete", dirigida por Norman Douglas. "Yo fui el Sr. Maggi y tuve el honor de compartir escena con Baby Torrijos e Isis Tejeira! Mi profesora... que vueltas da la vida. El alumno ahora era colega. La obra fue un éxito y recibió premios y muy buena crítica. Fue la primera vez que gocé tener en mis manos a un público en vivo y poder manipularlo. No hay un feeling mejor en el mundo. Nada se le compara. En esos primero años tuve el honor de conocer y trabajar con íconos del teatro y televisión de Panamá, Harry Iglesias, Eneida Valdez, Baby Torrijos, Juan Manuel Ferrer, Blanquita Casanova, Carlos Bromley, Fernando Navas,y tantos más que se me escapan."
¿Qué ha aprendido al ser parte de "Querido papá"?
"Creo que la visión de Florian Zeller, el autor, es novedosa. No cuenta la historia, si no que nos mete en la mente de André. El público después de la primera escena queda totalmente confundido y no es hasta el final que todo se aclara. El público llega a sentir la misma confusión de André. Qué es realidad y qué no. Nos lleva a entender un poco lo que pasa en el enfermo, su frustración, sus temores, sus rabias, y sí, nos reímos de sus ocurrencias. En cuanto a la familia, nos presenta opciones. El amor es incondicional. ¿Se mantiene en la familia y se le atiende o se le coloca en una institución que lo cuide? Ambas opciones son válidas. Una hija está comprometida pero ¿y su esposo? ¿Su matrimonio? ¿Qué precio está uno dispuesto a pagar? No hay una sola respuesta. Ha sido interesante conversar con el público al final".



Por qué dio el sí
“Yo habí escuchado comentarios sobre esta obra cuando la estaban presentando en Broadway. Mandé a buscar el guion en Ingles y lo leí. Me enamoré del texto. No había una traducción al español, así es que procedí a hacer la traducción yo mismo. Mientras más lo trabajaba, más me enamoraba y más cosas le encontraba. Cuando terminé, ya yo sabía qué tenía que hacer. Me acerqué a la gente del Teatro La Estación y les propuse una coproducción. Pensé que dudarían, pero una vez que la leyeron decidimos que había que hacer este viaje. Los admiro mucho porque se atreven a montar propuestas que son un riesgo económico pero que moralmente y artísticamente hay que hacer”.
Habla de sus amores (la familia y la actuación), gustos y pasatiempos
Ya estoy semi-jubilado de mi trabajo diario, cosa que me permite gozar las oportunidades de actuar. Mi esposa y yo celebramos 43 años de casados. Mi hijo mayor vive en Florida, USA y mi hijo menor vive aquí con su esposa y mis dos nietos.”
Sus preferencias
Me encanta ver teatro, televisión y cine. Puedo ver cualquier serie, película u obra y encontrarle algo interesante. Soy fanático de los deportes, principalmente el béisbol y el fútbol americano”
En cuanto a la comida, es buen diente. Le encanta de cualquier tipo, sea casera o exótica.
¿Mascotas? Tiene dos mini schnauzers que lo entretiene mucho, “pero también me vuelven loco cuando ladran”.
En lo que a música respecta, sus gustos varían. “Desde lo clásico hasta el heavy metal”, pero, hace la salvedad “no me gusta ni el rap ni el reguetón...Sorry!”
Consejos para teatristas
“Una buena actuación teatral debe ser orgánica. No debe ser forzada ni sobreactuada. Hay que convertise en el personaje, entenderlo de arriba abajo Saber como piensa, saber como reacciona. No es fácil hacer esto con naturalidad.”