Leticia Ortiz, ofreció este sábado a la Virgen de Atocha su ramo de novia, cumpliendo la tradición de la realeza española de ofrecerle una de sus galas de novia.
Los nuevos esposos fueron recibidos en el altar de la basílica por el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, quien pocos minutos antes los había casado en la catedral de La Almudena.
La novia entregó su ramo a un sacerdote, quien ceremoniosamente lo colocó en el altar ante la imagen de la virgen "morena" de 79 centímetros, mientras el coro de la Fundación Príncipe de Asturias, institución que concede los premios anuales que llevan por nombre el título del heredero de la Corona española, llenaba la basílica con cantos litúrgicos.
Los novios tuvieron que acceder al templo por la puerta lateral, debido a la lluvia que durante la mañana cayó sobre Madrid, encharcando la inmensa alfombra roja colocada en la puerta principal de la Basílica.
Tras una breve ceremonia, de nuevo oficiada por el cardenal Rouco Varela, los novios, probablemente animados por los claros que parecían abrirse en el cielo de Madrid, decidieron salir por la puerta principal del templo, donde fueron vitoreados por cientos de personas, la mayoría de ellas adolescentes y tercera edad.
A pesar de las expectativas que el enlace despertó, los madrileños no se lanzaron a la calle.
Las autoridades no revelaron cifras, pero se estima que la boda costó unos 20 millones de euros (24 millones de dólares).