La Casa Real española hizo pública la situación de la herencia que dejó el empresario menorquín Juan Ignacio Balada Llabrés a los Príncipes de Asturias y los nietos de los Reyes españoles.
La cuantía del legado es de 120.256 millones de dólares, de los cuales cuatro millones se destinarán a una fundación de ámbito nacional y de interés general que constituirán los Príncipes por mandato testamentario.
Cada uno de los diez herederos (los Príncipes y los ocho nietos de los Reyes) recibirá tras el pago de impuestos unos 86.1712 dólares.
Don Felipe y doña Letizia decidieron, por su parte, donar lo que les corresponde a la Fundación para personas discapacitadas que se sitúa en la Isla de Menorca, y además brindarle apoyo a los jóvenes, mediante Becas de inserción en el mundo laboral, así como también ayudar en el desarrollo de su formación profesional.