Debido a esto, es que algunas veces sentimos que necesitamos un poco de ayuda para afrontar estas situaciones y lograr nuestros objetivos de vida. Esta ayuda puede provenir de las Flores de Bach.
Estudios recientes sobre la relación entre las emociones y el sistema inmunitario, refuerzan el punto de vista de que la salud física y la emocional están vinculadas. Cada vez más, expertos de la medicina están de acuerdo de que la salud emocional garantiza realmente la salud física.
Las flores de Bach pueden ayudarle a controlar la manera en como se siente y así sacarle mayor provecho a la vida.
Básicamente, esta terapia consiste en llevar a cabo una consulta por medio de la que se identifican los problemas del paciente y de esa manera establecer un objetivo de trabajo. Una vez con el o los problemas identificados, se prepara una sustancia especial en un frasco gotero de 30ml., en donde se elabora una base con un poco de brandy o glicerina vegetal, y agua de manantial. Después, dependiendo del problema a tratar, se le agregan de 4 a 7 gotitas de cada esencia necesaria para hacer la combinación indicada.
Una vez que esté listo el preparado, el paciente tiene que ingerirlo (en solución) o untárselo (en crema), cuatro veces al día por el tiempo que el especialista lo indique.
Durante más de 70 años, las Flores de Bach han sido probadas como una magnífica opción para tratar los problemas físicos, mentales y emocionales de los seres vivos, incluyendo los animales y las plantas.
En las últimas décadas, la popularidad de la medicina alternativa ha aumentado y con ella el uso de los remedios florales de Bach.
Actualmente, las Flores de Bach forman parte de los remedios holísticos y terapias alternativas que se utilizan para tratar diversas situaciones emocionales, como: el miedo, la soledad, la desesperación, el estrés, la depresión, el ansia y las obsesiones, entre otros, dando muy buenos resultados.
Generalmente se habla de efectos secundarios en las personas que toman anticonceptivos orales, los cuales reducen o desaparecen al dar tratamientos con dosis más bajas: en algunas mujeres ocasiona náuseas, vómitos, mastalgias (dolor en los seno), cefaleas, infecciones de orina, hirsutismo (crecimiento de vellos), acné, candidiasis (infección vaginal), cloasma, disminución de la líbido, depresión, ictericia y litiasis biliar.
La píldora es un método discreto y fácil de utilizar, además de ser altamente efectiva, por ello es el más utilizado. Esta es la razón por la que los laboratorios están trabajando en las bajas dosis de los estrógenos, que resultan favorables ya que evita el aumento de peso en algunas damas.
Ya están apareciendo estudios sobre nuevos derivados de la progesterona que parecen tener un futuro muy prometedor, ya que resulta muy favorable, puesto que reduce los efectos secundarios que produce en ciertas mujeres.
Olvidarse de tomar regularmente la píldora puede ocasionar un embarazo no esperado, por lo que la mujer que opta por este método debe tener un control riguroso de la toma.
No usar AO durante la lactancia.
Algunas fórmulas pueden ocasionar cierto descontrol en el sangrado menstrual durante los primeros tres meses.