EN un ambiente de "fiesta del libro bolivariano", y fiestas paralelas con lecturas para niños, ponencias y presentaciones de escritores centroamericanos, recitales universitarios, ventas de libros de todas las temáticas narrativas, poéticas y tecnocientíficas, se ha venido desarrollando la XI Feria Centroamericana del Libro, la que ha sido calificada de "positiva, pero excluyente".
Esta feria, de siete días, con sede el Palacio Nacional de Cultura, que concluirá este viernes 21 de septiembre, ha sido valorada por el embajador venezolano en Nicaragua, Miguel Gómez, "como un avance en los procesos de integración continental de los convenios del ALBA para el libro".
Según el embajador, se ha editado medio millón de ejemplares de la obra "Los Miserables" de Víctor Hugo, y 50 millones de todo tipo de libros como "Doña Bárbara" de Rómulo Gallegos; sobre el General Sandino; o el "Congreso Anfitriónico", del historiador Aldo Díaz Lacayo. Estos libros vienen a formar parte del Alba cultural que Venezuela promueve en Latinoamérica y su país.
Pero no todo es "fiesta bolivariana y sandinista". Armando Rivera, director de Letras Negras de Guatemala, calificó esta feria como "positiva" por su valioso aporte en esta región de escasos lectores; no obstante, agregó que en estos tipos de eventos casi siempre surgen deficiencias y contradicciones entre los organizadores y escritores excluidos, lo que puede ser superable.
Sobre esta misma problemática entre libreros y escritores, Luz Marina Acosta, del Centro Nicaragüense de Escritores, recordó que la semana antepasada le dijeron los organizadores que para "eso estaba el Festival de Poesía de Granada". Por lo que muchos escritores jóvenes, grupos literarios y literatos notables quedaron fuera del programa.
Por su parte el escritor guatemalteco, Gabriel Alfredo Piloña, de Editores Universitarios, recordó que esta feria tenía que haberse hecho hace tres años, pero que hasta ahora se montó, dada la falta de patrocinio. Asimismo señaló que los escritores urgen de más interacción entre los libreros para mercadear los libros, tanto en Europa como en y Norteamérica.
Con más de 60 títulos, un poco de narrativa, historia, literatura contemporánea, y libros de gráficas turísticas, estuvo presente el stand de la Cámara del Libro de Panamá, entre las que estaban las obras de escritores panameños como Enrique Jaramillo Levi, Carlos Alberto Ortiz y Vicente Pascual Landa; y en el stand de la editorial 400 elefantes, la obra "Heurísticas" de David C. Robinson, entre otras.
La ejecución de cada melodía penetró en la mente de los asistentes quienes ni parpadearon, se notaba que disfrutaron.
Libros panameños con espacio pequeño
Participan 42 casas editoriales y ms de 5 mil ttulos, destacaron por las secciones de Venezuela, Cuba y Salvador.