Humildad y carisma le sobran a un hombre que no le sacó el cuerpo al trabajo, apostó por un sueño y es ejemplo de vida. Es el renombrado autor Chris Gardner, cuya constancia le permitió abrirse paso y conquistar sus sueños. Ahora, como motivador, ayuda a millones de personas a explorar y desarrollar su potencial.
Más detalles
- “Todo fue por un ferrari rojo”, de un corredor de bolsa. Entonces, Chris, con el sueño en mente de ser como ese hombre, un triunfador, y romper con ese ciclo de infortunio, hambre y marginación, se dedicó en cuerpo y alma a trabajar de cara a ese objetivo.
- Concluyó su conferencia diciendo que si alguno se preguntaba qué fue de la vida de su ex, su respuesta era: Who cares? (¿A quién le importa?)
Dictó este martes una conferencia en el Panama Convention Center, en Costa del Este, como parte del Panama Gold Circuit -iniciativa donde personas exitosas, líderes de distintos ámbitos y procedencia son invitadas para que compartan vivencias y secretos para triunfar y ser feliz.

Padre ejemplar
Suele decirse que por un hijo una madre (casi todas) es capaz de hacer lo que sea. Un padre, también.

Vivo ejemplo es Chris.
Por su hijo -de quien tuvo que ocuparse cuando la madre del niño los abandonó- soñaba con un mañana mejor. Apostó por ello.

No le resultaría fácil. Por su hijo y con su hijo vivió como pordiosero, pasó hambre, rechazo, muchas noches durmieron al abrigo del amor de Dios, solo cobijados por la luna y las estrellas. Habría de brillar como ellas. No lo sabía.
Varias lecciones

Algunos aprendizajes de la maestra vida, que los aquilata, incluyen creer en Dios y en ti mismo, no arredrarte ante los reveses de la vida, ser responsable y cuidar de tu familia y tus sueños.
El hoy feliz abuelo, se mantuvo firme en su decisión de buscar mejores horizontes para su hijo. No se arrepiente de haber hecho los cambios necesarios para salir del ciclo de pobreza, negación de oportunidades y abuso de que fuera víctima y testigo.
“Lo más importante de ser hombre es ser responsable”, dijo a la audiencia, compuesta por personas de todas las edades.
Dios lo había dotado de una templanza sin igual, un espíritu de lucha para empinarse sobre la adversidad, que le hizo mantenerse firme como una roca amamantando el sueño: ser un gran empresario.
Sus razones eran de peso. Más que el amasar una gran fortuna, rodearse de lujos, vestir bien, aparecer en las portadas de los más famosos periódicos y revistas.
Él quería que su hijo tuviera las oportunidades que a él se le negaban. Quería cerrar ciclos. También quería romper con estereotipos.
Era, como el Dr. Marthin Luther King, un líder con un sueño.
La meta:
Wall Street
Lideró su vida. Encaminó sus pasos en la dirección correcta el día que renunció a su trabajo como representante de ventas de CMS, una compañía de equipo médico donde el ganaba menos de $30,000 anuales. Fue luego de que conoció a un exitoso corredor de bolsa, Bob Bridges, que tenía un precioso Ferrari rojo y vestía como un actor de cine.
Hacia allá encaminaría sus pasos. Wall Street era su meta.
Ser proactivo
Hizo lo que tenía que hacer (más de 200 llamadas diarias a posibles clientes). Cambios. Ser proactivo, capacitarse. Ser arquitecto de su propio destino, invitación que hizo a cada uno que quiera salir de la rutina de un horario que otros establecen.
Esa gente que apuesta por ti, ellos también tienen un papel importante en la búsqueda de la felicidad, según se desprende de la conferencia de Gardner. Entre los que creyeron en él y le tendieron la mano está Cecil Williams, para quien tiene palabras y sentimientos de gratitud.
Atreverse, le permitió salir del pantano a Chris, quien tomó otra decisión de la cual no se arrepiente. Dejó Wall Street para irse a recorrer el mundo compartiendo sus vivencias.
No olvida su pasado, por eso, como buen hijo de Dios comparte las bendiciones.
Levantarse temprano y acostarse tarde. Dar el ciento por ciento es pieza fundamental en todo lo que se hace, destacó.