Por lo general, los diseños suelen superar a los diseñadores, pero en el caso de la colección primavera-verano 2010 de la casa Emanuel Ungaro, las cámaras enloquecieron cuando Lindsay Lohan y Estrella Archs salieron a agradecer al público por su asistencia.
La debilitada, pero renombrada casa de modas de París anunció su alianza con la actriz estadounidense hace unas tres semanas después de que renunciara el colombiano Esteban Cortázar, su diseñador más reciente.
El joven fue reemplazado por otra joven, la española Estrella Archs y su consejera artística Lohan. Dicho sea de paso, la estrella de “Freaky Friday”' tiene su propia línea de mallas, llamada 6126.
El desfile comenzó con un diminuto vestido drapeado de color fucsia sobre fondo rosa y continuó con otros muchos, declinados por colores y formas: versión bustier, de mangas largas, con un hombro al descubierto...
Es fácil imaginarse a las jovencitas amantes de las juergas nocturnas abrigándose al amanecer con una torera negra de muaré o una chaqueta negra bordada con un gran corazón de lentejuelas.
Al final del desfile, la morena Estrella Archs y la rubia Lindsay Lohan saludaron al público cogidas de la mano.
Las tradicionales fotografías y entrevistas entre bastidores se desarrollaron en medio de un terrible barullo en cuanto los periodistas y camarógrafos se abrieron paso entre el cordón de seguridad.
Con la voz cascada, Lindsay Lohan declaró con entusiasmo a los periodistas que se arremolinaban a su alrededor: "¡I love fashion!" (Me encanta la moda). Según ella, la colección es "muy libre y muy femenina al mismo tiempo".
El presidente de Ungaro, Mounir Moufarrige, quien contrató a Lohan como "asesora artística" para revivir la envejecida marca y atraer clientes más jóvenes, lució complacido tanto por la colección como por el enjambre de fotógrafos y equipos de televisión al costado de la pasarela.