Lily Allen siempre se sale por la tangente. La cantante británica acaba de decir que está en "la cama de los perros", porque la crisis monetaria también alcanzó sus arcas y, al parecer, las vació por completo. Según recientes declaraciones, Lily Allen ha reconocido que apenas tiene dinero, a pesar del innegable éxito que ha cosechado por todo el mundo con su último álbum, "It's not me, it's you".
Allen afirmó que el actual clima de crisis se ha estacionado también en ella y que se vio obligada a vender una de sus posesiones más caras, un automóvil BMW 320 convertible valorado en 50.000 dólares, informa la web Hollywood Drag.
"He tenido que vender mi coche. Lo compré el año pasado y fue posiblemente la extravagancia más grande que haya cometido", dijo la cantante, de 23 años. La verdad, es que más extravagante es la isla que se compró en Jamaica hace meses.