Lily Allen ha despedido a su productor, Mark Ronson, por miedo a acabar pareciéndose demasiado a otras cantantes británicas que también están triunfando.
La vocalista, de 23 años, ha asegurado: "Quiero encontrar mi sitio al margen de Duffy, Adele y Amy Winehouse, ya que son muy buenas en su trabajo y sería una tontería tratar de seguir la estela que van dejando". El nuevo disco de Lily, "It's Not Me, It's You", verá la luz el próximo 9 de febrero.
La cantante de "Smile", que trabajó duro con Ronson para su álbum de debut del año 2006, Alright, Still, decidió no volver a llamarle para este segundo trabajo de estudio, lo que desató la polémica de que se habían peleado, pero más tarde ella lo descartó.
Cuando le preguntaron si volvería a trabajar con Ronson en el futuro, ella comentó para la MTV: "Claro que sí".