La cantante y actriz Lindsay Lohan asistió a un evento como si nada, a pesar de que el día anterior había sido noticia por sostener una pelea con su madre, Dina Lohan, y por la que tuvo que llegar la policía.
Durante el lanzamiento de una bebida energizante, Lindsay aclaró: "Lo que le dije a mi padre era mentira, algo horrible y falso sobre mi madre. Mi madre no consume cocaína".
Tan solo el día anterior madre e hija habían discutido en el interior de una limusina que las llevaba a casa de madrugada, y donde LiLo llamó a su padre, Michael Lohan, acusando a su madre de haber tomado cocaína.
La polémica actriz restó importancia al asunto diciendo: "Las hijas tienen peleas con sus madres, es normal, sucede mucho" y al mismo tiempo arremetió contra su padre "creo que todo el mundo sabe que el objetivo de mi padre siempre ha sido desacreditar a mi madre. Mi padre siempre ha estado dispuesto a cualquier cosa por dinero aprovechándose de mi fama. Fue mi padre quien decidió llamar a la policía, nunca le pedí que lo hiciera".
Lohan fue más allá y criticó la actitud de su progenitor: "Me avergüenzo de lo que está haciendo. Es una lástima que haya escogido este camino y que yo no pueda llamar a mi padre y mantener una conversación con él”.
Pidió disculpas públicamente a su madre: "Me arrepiento de la pelea que tuve con mi madre y de las cosas falsas e hirientes que le dije... mi madre no consume cocaína, eso es una realidad. Ella es una mujer increíble".
De esta forma, Lilo ha querido poner punto final a un nuevo capítulo de su polémica vida, seguramente no será el último.