Variedades

Llamemos las cosas por su nombre


Actualmente hablamos de crisis económica y social en nuestro país, pero ¿no será en realidad una crisis de nuestra creatividad, de nuestra imaginación, en la que nuestro sistema educativo, aburrido y repetitivo, falla en desarrollar mentes intuitivas, creadoras, que encuentren los caminos para sacar al país de la pasividad y el estancamiento?-, fue la interrogante que lanzó Ramón Fonseca Mora.
Este abogado agregó que: " Faltan empresarios, líderes, que creen industrias, sistemas de protección a los más débiles, gobiernos eficientes. Gente que se imagine un Panamá mejor al que tenemos y que tenga la iniciativa, el entusiasmo y la creatividad necesaria para tomar las riendas y encontrar las soluciones para que saltemos hacia delante en este siglo que comienza. Hay demasiado egoísmo, predomina el juega vivo y la apatía a todos los niveles, estratos y las ramas de nuestra sociedad. ¡Necesitamos los cocineros que inventen nuevas recetas todos los días y las prueben en restaurantes, comercios y entes gubernamentales; los carpinteros que usen la madera para crear nuevas formas y no repitan los mismos muebles de siempre; las costureras que inventen nuevas modas y no se limiten a remendar y coser botones!".
La creatividad, dijo una y otra vez, Fonseca Mora, distinguido como Escritor del Año por la Cámara Panameña del Libro, la posee toda persona, especialmente los/las niños/as y hay que buscarla dentro de sí: "...Se encuentra en la maestra o maestro que se las ingenia todos los días para mantener la atención y el entusiasmo de sus alumnos; en el pintor que con los trazos de su material pegajoso y con color logra engañar a la pupila y, a través de ella, despierta sentimientos de gozo y belleza dentro del cerebro del observador; en los líderes o políticos, empresariales o sociales los cuales con el solo sonido de su voz o escritos de su pluma, lograron conmover a multitudes y dirigirlas hacia metas que ellos consideran mejores. Ellos aprendieron a contactar lo más hondo de su ser, y desde allí a mirar el mundo en forma diferente, con ojos de profundidad".
Sobre la creatividad literaria dijo que está presente cuando "el escritor logra penetrar en nuestro interior, y desde allí, utilizando nuestra imaginación como el cincel de un escultor, trabaja para que usemos nuestra mente para crear personas, mundos, paisajes y cosas nuevas". Aclaró que "no obstante, hay textos que no dicen nada, que nos distraen, aburren. Eso sucede con algunas obras que no despiertan sentimiento alguno en los alumnos- no les hablan- pero que los planes escolares y docentes, les imponen, vacunando a los jóvenes en contra de la lectura para el resto de sus días".
Fonseca Mora concluyó su mensaje con las siguientes palabras: "...Deseo de todo corazón que al leer esta obra se transporten hasta el Cerro Tuteme, tan lejano que la mayoría de sus habitantes no conocen el mar; sufran con ellos la sequía sobre su tierra, y sueñen con la ciudad remota, distante, inalcanzable. Si logro situarlos aunque sea por un instante en la tierra de las barrigas grandes, los pisos de tierra, y el hambre, habré logrado utilizar la inmensa creatividad que yace dentro de cada uno de ustedes para transportarlos a un mundo muy diferente al que estamos habituados".


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20296
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América