Si es usted de los que se vuelven locos por ser los primeros en utilizar los últimos adelantos de la electrónica, quizá esté a punto de encontrar en la tienda el producto de sus sueños. Los diseñadores británicos están trabajando ya en una tela conductora de la electricidad a la que se podrá enchufar prácticamente cualquier aparato electrónico y que dará nuevo sentido a la expresión "ropa inteligente".
En principio se necesitará una batería recargable, como las de los teléfonos móviles, pero sus creadores esperan que se pueda cargar con el calor del cuerpo, que produce unos 100 watios de potencia. Al presentar el nuevo tejido, el director de la empresa que lo ha desarrollado, Philips Research Laboratories de Surrey, al sur de Inglaterra, dijo: "Esta tela es fruto de los nuevos materiales que utiliza la industria textil junto con una electrónica avanzada. Hemos creado el concepto de "electrónica para llevar". La gente ya lleva encima cada vez más productos electrónicos: teléfonos móviles, ordenadores portátiles y radios con auriculares, más los nuevos que habrá dentro de poco. Por eso tiene sentido integrar todos estos productos en la ropa".
Esta novedad ha sido posible gracias a la integración de los últimos adelantos de la electrónica con nuevas materias textiles que tienen propiedades especiales. La empresa va a centrarse en principio en tres especialidades: ropa para profesionales, para jóvenes y deportiva.
Con las nuevas prendas, que serán como las actuales chaquetas y chaquetones, se podrán conectar todos los equipos electrónicos y muchos otros nuevos. El profesional podrá levantarse por la mañana y elegir el traje que se quiera poner, conectando discretamente todos los equipos que vaya a utilizar, incluso micrófonos y cámaras para grabar a las personas con las que hable y recordar después su nombre o auriculares invisibles por los que oír la información que necesite. En un bolsillo podrá llevar incluso un teclado de ordenador.
Habrá trajes especiales con sistemas de comunicaciones incorporados, por ejemplo para el personal auxiliar de cabina en los aviones. Los padres podrán llevar teléfono móviles y cámaras en miniatura para saber en todo momento dónde están y qué hacen sus hijos.
Toda esta tecnología prescinde totalmente de los cables, pues es la tela misma la que transmite la corriente. Sin embargo su funcionamiento es todavía un secreto comercial, aunque su base está en unas fibras conductoras que se tejen junto con la tela normal de la que está hecha la prenda, como lana o algodón.
Sus creadores dicen que la ropa "inteligente" va a tener gran importancia para el deporte y el ejercicio físico, pues con unos sensores integrados en la tela se podrá medir en todo momento el pulso, la temperatura del cuerpo, la tensión sanguínea y otros parámetros vitales y verlos en una pantalla. En el caso de los deportes de más riesgos (esqui y otros), además de estos sensores se podrán incluir micrófonos o sistemas de posicionamiento global (GPS) e incluso un sistema que, a través de los sensores de temperatura, permita elevar o disminuir el calor proporcionado por la ropa.
Estas funciones tendrán muchas aplicaciones para las personas que trabajen o viajen en condiciones meteorológicas extremas. En cualquier situación será posible instalar una pantalla en la parte posterior de la ropa para avisar de cualquier peligro.
Pero los diseñadores ya van más allá y están desarrollando una segunda serie de prendas deportivas que serán aún más sofisticadas, con sensores alrededor de todo el cuerpo para vigilar los movimientos y que permitirán al deportistas corregir cualquier defecto mediante el estudio de esos movimientos en una pantalla.
El director de Philips Laboratories siguió diciendo: "Estamos a la vanguardia de la electrónica inteligente, pero en último término tenemos que diseñar ropa que la gente pueda llevar con gusto. Es decir, tenemos que tener en cuenta la moda y al mismo tiempo ofrecer productos que resulten prácticos a largo plazo. Sabemos que además de movilidad, confort y comodidad, nuestra ropa debe cubrir las necesidades de información, comunicación y entretenimiento de las personas. Vemos este campo como la creación de "redes locales personales" dentro de una ropa que sigue las tendencias de la moda".
Los diseñadores están pensando también en otra serie de prendas para vigilar de manera eficaz y económica a los ancianos y a los discapacitados físicos y mentales. Ya se han realizado pruebas de seguridad que han demostrado que no existe ni la más remota posibilidad de recibir una descarga eléctrica. La ropa será de aspecto absolutamente normal y se podrá lavar en lavadora o en seco, según proceda. Los primeros productos podrían empezar a comercializarse antes de dos o tres años y para ello los laboratorios están en contacto con diversos fabricantes.