Variedades

Llovieron bendiciones al son del merengue


Superó las expectativas. El concierto del grupo dominicano Alfareros en el gimnasio del Colegio La Salle quedó mejor de lo que todos pensaban.
Desde las 4: 00 p.m. empezaron a arribar al centro de estudios de la transístmica decenas de buses repletos de jóvenes, niños y adultos que al ritmo de alegres canciones cristianas calentaban motores para el encuentro musical.
A las 6: 33 p.m. arrancó la lluvia de "bendiciones musicales" al ritmo de la música del grupo Paraclitus, de la 24 de diciembre. Hasta se vio a ancianos de 70 años bailar al ritmo de las contagiosas melodías de este Ministerio de la Parroquia del Espíritu Santo.
Vale la pena recordar que este evento se realizó a beneficio de esta parroquia y del programa En La Roca. El padre Rafael Siu, párroco del lugar, señaló que con este concierto cristiano se demostró que la 24 de diciembre es mucho más que la violencia que publican diariamente en los diarios. "Es una comunidad que posee gente buena y organizada que logró hacer este evento de tanta importancia para la iglesia", dijo Siu.
Luego de la presentación de Paraclitus, se dio la predicación del padre Pablo Hernández. Hernández anunció una grata sorpresa para los jóvenes panameños. Para el próximo encuentro contarán con la participación de la compositora y cantante Glenda y el padre Darío Betancourt.
Llegó el turno de los dominicanos de Alfareros, quienes le dedicaron temas a las familias, parejas y hasta los niños. Al interpretar la canción "El reino de Dios es para los niños", los infantes abarrotaron la parte de enfrente de la tarima y saltaron y bailaron hasta decir no más. Pero los jóvenes no se quedaron atrás. Fue una lluvia de bendiciones musicales al ritmo de siete temas en merengue, bachata, salsa y otros géneros tropicales. Al culminar el concierto cientos de personas pidieron que este tipo de encuentros musicales se repitan.
Para los estudiantes todo es peor, la mañana de ellos empieza a las 4: 30 a.m. cuando deben estar listos para esperar el bus de las 5: 00 a.m. y llegar antes al punto de la Villa Zaita, en donde se convierte la carretera en una sóla vía.
Jeremy Blanco, contó a Panamá América su experiencia. "A veces estoy hasta una hora y media en un bus, sólo para llegar al colegio", comentó.
En la tarde el tranque no se hace esperar, desde la entrada de Milla 8 las personas deben esperar 30 minutos para llegar a Villa Zaita.
Todo se complica si hay personal de la empresa constructora trabajando en las calles.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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