El cantante Enrique Iglesias podría ser demandado por los padres de una joven, quienes están molestos por el supuesto acoso que sufrió su hija por parte del artista durante el concierto que ofreció en Dublín, hace unos meses.
Lo que al principio fue para Jamie Lee Quinn un sueño, ahora se ha convertido en toda una pesadilla. Y es que la fanática del intérprete de "No llores por mí", con quien protagonizó algunas "escenas calientes", no logra reponerse de lo sucedido y su falta de concentración y el no dejar hablar de él (Iglesias) tienen a sus padres desesperados, a tal punto que han pensado en demandarlo.
Además del beso en la boca que se dieron, Enrique la acarició y la abrazó con ternura. La adolescente se quedó enamorada y según sus padres desde el pasado mes de diciembre, que fue cuando ocurrió el "encuentro", Jamie Lee no logra dormir pensando en el artista.
Amigos de la chica manifiestan que ella no va a la escuela y sus pláticas sólo giran sobre el cantante. Ahora sus padres la amenazaron con demandar a Iglesias si ella no vuelve a la "normalidad".
Sin embargo, por el momento la única preocupación del intérprete son sus diez nominaciones a los premios Billboard latinos - que se celebrarán en abril-: "Estoy impresionado por las muchas categorías. Aún no lo entiendo. Tengo que analizar bien qué suponen esas diez nominaciones. Al fin y al cabo Billboard es la biblia de la música porque se basa en números y en la realidad de lo que está sucediendo con la radio, las ventas y el público", dijo el artista en entrevista reciente.
Por el momento y quizá sin saber lo que está sucediendo, el intérprete de temas como "Dímelo", "¿Dónde están corazón?" y "Lloro por ti", arribará el 25 de marzo a la ciudad de Monterrey, Nuevo León, para deleitar a sus seguidores con los temas que lo han llevado a ser uno de los favoritos del género que representa.