Los miembros de la familia Portokalos están preocupados por Toula. Ya ha cumplido sus treinta años y todavía sigue soltera y para colmo de males, no le conocen pretendiente. Trabaja en "Dancing Zorba´s" en Chicago, el restaurante griego de sus padres, que no es precisamente lo que ella desea hacer, quiere hacer algo más por su vida, para sí misma, por lo que ella habla con su mamá para que ésta convenza a su papá y la deje tomar clases de computadora.
Como ya no quería seguir trabajando en el restaurante de sus padres decide que con los conocimientos adquiridos en informática puede trabajar en la agencia de viajes de su tía y es en ese momento cuándo conoce al hombre de sus sueños.
Es Ian Miller, un profesor del instituto, alto, guapo y sin una gota de sangre griega. En menos que canta un gallo, Ian la invita a salir y no tardan en enamorarse. Pero Toula no sabe qué podrá molestar más a su anticuado padre, si el hecho de que Ian sea un extranjero o que sea vegetariano. Toula sabe que si Ian consigue ganarse la aprobación de su disparatada familia y se convierte a la fe ortodoxa. Su gran boda griega, con limusina color azul pastel, esculturas de hielo, diez damas de honor vestidas de azul turquesa, tarta de cinco pisos, escalinata de plástico y surtidor de champán incluidos, será un juego de niños.