Primero Van Helsing y luego Troya. Ahora vienen El día después de mañana y continúa el desfile de taquillazos con Shrek 2, El hombre Araña 2, Garfield y La vuelta al mundo en ochenta días. Lo importante es que por el momento, los cinéfilos del mundo entero se preparan para una temporada más de los tan esperados "blockbusters" de la industria del entretenimiento en los Estados Unidos.
Latinoamérica no escapa ante la seducción fílmica y en países como Panamá ya se pueden disfrutar de estrenos simultáneos, como los casos de Van Helsing de Stephen Sommers (La Momia), con buen comportamiento en la taquilla pero mala aceptación de la crítica; Troya, de Wolfgang Petersen (La tormenta perfecta), con el mejor estreno de Brad Pitt en su carrera, pero con dispares opiniones de los entendidos en materia cinematográfica o "El día después de mañana", de Roland Emmerich (ID:4 y Godzila), que se predice como un evento cinematográfico de impecable aceptación, que podría mantener el irregular nivel cinematográfico de los filmes de ese director.
De todas formas, revisemos algunos títulos interesantes de la avalancha de estrenos que se avecina.
¿Qué pasaría si estuviéramos al borde de una nueva Era de Hielo? Ésta es la pregunta que tiene obsesionado al climatólogo Jack Hall (Dennis Quaid) cuya respuesta se convierte en un espectáculo más que rememora el cine de catástrofe que brilló en los setentas con La aventura del Poseidón e Infierno en la Torre y fue acariciada levemente en los noventas con Tornado y El día de la Independencia, como perfecto ejemplo de híbrido cinematográfico entre lo bélico extraterrestre y el cine de catástrofe.
Alex Proyas (El cuervo, Dark City) dirige a Will Smith, quien interpreta a un tecnofóbico detective que investiga un crimen que ha podido ser perpetrado por un robot - aunque en esa sociedad futurista hay unas leyes que dictan que tal cosa es imposible. El filme está basado ligeramente en relatos de Isaac Asimov y plantea algunas conexiones cinematográficas con Blade Runner y Sentencia Previa. Y. ¿qué más viene? Pues The Bourne Supremacy, la secuela de Identidad
desconocida, con Matt Damon; "Catwoman", con Halle Berry; un remake de "The Manchurian Candidate", dirigido por Jonathan Demme y protagonizado por Denzel Washington; "The Thunderbirds", con Ben Kingsley y Bill Paxton, basada en la teleserie británica; "Collateral", de Michael Mann, con Jaime Foxx como un taxista raptado por un asesino a sueldo (Tom Cruise) para que le "taxee" mientras hace sus matanzas de la noche, y dos esperados filmes de terror, Alien vs. Depredador y El Exorcista: el comienzo.
¿Qué pasaría si estuviéramos al borde de una nueva Era de Hielo? Ésta es la pregunta que tiene obsesionado al climatólogo Jack Hall (Dennis Quaid) cuya respuesta se convierte en un espectáculo más que rememora el cine de catástrofe que brilló en los setentas con La aventura del Poseidón e Infierno en la Torre y fue acariciada levemente en los noventas con Tornado y El día de la Independencia, como perfecto ejemplo de híbrido cinematográfico entre lo bélico extraterrestre y el cine de catástrofe.
Clive Owen (Más allá de las fronteras, aquella película con Angelina Jolie) es el Rey Arturo. Antoine Fuqua, el realizador de Día de Entrenamiento dirige el filme que produce Jerry Bruckheimer luego del exitazo de Piratas del Caribe. Se trata ahora de una desmitificadora película sobre la historia medieval del Rey Arturo, el caballero Lancelot, la bella Ginebra y el mago Merlín.