El cambio está a la orden del día. Los Escena, a la excelencia teatral, no son la excepción.
Cinco galardones se los llevó “El ahogado”, entre ellos a mejor obra y drama. Esta adaptación de Winnie Sittón -que le valió la presea-de la novela homónima del panameño Guillermo Sánchez Borbón, fue una producción de Diana Abouganem y Reina Medaglia.

Diseñada por la pintora Olga Sinclair y esculpida por las hábiles manos de César Arboleda, la nueva estatuilla fue también a parar a manos de talentosos jóvenes por “Melancolía, el musical”.
Agustín Goncalves hizo de un autista treintañero en “!Dios mío!”. Esta magistral interpretación transformó su vida y le valió el mejor actor secundario.

Lo hizo más sensible. Le permitió ponerse en el lugar de personas con autismo y sus familiares. Durante dos meses de ensayo compartió con ellos, para poder meterse en la piel del personaje. Está agradecido con la producción porque fue una experiencia enriquecedora. Aprendió mucho. Fue un gran reto, dice y destaca que él ama los retos, los papeles que se salen del patrón, que le representan auto exigirse más y crecer.
María Paula Borda fue una de las más aplaudidas. Se escuchó varios “¡Te amo María Paula!”. Ella se robó el corazón de todos con su papel del niño Pericles en “Los locos Addams, el musical”. Queda registrado en la historia de los Escena que fue la mejor actriz infantil de 2014.

“Burundanga”, montaje de Paulette Thomas, Andry Barrientos y Arturo Montenegro fue la comedia ganadora, mientras que “Dorothy y el Mago de Oz” obtuvo la estatuilla como mejor obra infantil.
El mejor director fue Daniel Gómez Nates y a Abdiel Tapia se le premió por su actuación en una obra infantil, en tanto que como mejor actor principal se aplaudió a Augusto Galindes; a Danitza Barrera como mejor actriz principal y a Jeidis Soto como mejor actriz secundaria.
Se recordó a Manolo Madarnaz (se le dio In memorian la estatuilla a trayectoria artística), a Aurelio Paredes (“Tío Yeyo”) y a Óscar Poveda.
Fue una noche de emociones encontradas.