Lindsay Lohan demandó a sus exsocios en una línea de ropa y pide que se le pague más de un millón de dólares y que además se le devuelva el control de la marca.
En la demanda se señala que una fabricante de ropa, que previamente había trabajado con Lohan, sigue vendiendo artículos bajo el nombre de la colección de la actriz, 6126, que comenzó como una marca de mallas y tenía planes de ampliarse hacia otras prendas de vestir. Se trata de una demanda por incumplimiento de contrato y fraude.