Está pagando sus malos actos. La joven actriz Lindsay Lohan trabajará en una morgue como parte de su condena por conducir bajo los efectos del alcohol, dijo su abogado Blair Berk. Lohan, de 21 años, pasó dos meses en rehabilitación y prestó una serie de servicios a la comunidad, explicó Berk ante un juez en una audiencia de análisis del cumplimiento de la condena.
Las dos jornadas de cuatro horas que la actriz pasará en la morgue son parte del programa diseñado por la corte para mostrar a los conductores irresponsables las consecuencias de conducir bajo los efectos del alcohol.
Además, deberá pasar dos días trabajando en la sección de urgencias de un hospital.