Aunque es difícil imaginar las preferencias particulares de cada uno de nuestros hijos, se debe tomar en cuanta que los alimentos que incluiremos en sus locheras deben ser altamente nutritivos. Y es que algunos padres, casi por salir del paso y por no invertir mucho tiempo, empacan comidas rápidas con poco valor nutricional. No caiga en este error, porque la salud de su hijo está en juego. A continuació, una guía que le ayudará a no cometer equivocaciones y satisfacer los deseos de sus hijos.
Lo primero es tener claro que no necesitamos ser expertos cocineros para hacer un buen trabajo, basta con tener sentido común y estar atento a las necesidades nutricionales de nuestros hijos, de acuerdo con su edad y estado de salud.
Tome en cuanta que existen algunos alimentos como las carnes, los huevos , las legumbres y los productos lácteos que no sólo fortalecen los tejidos, músculos y huesos, sino que ayudan a conservar en perfecto estado la estructura corporal y aumentan las defensas contra las enfermedades. Incluya dentro de la lonchera algunos de estos alimentos.
Los cereales, tubérculos, harinas, azúcares y grasas proporcionan al organismo la energía y el calor que se requieren a diario para trabajar.
Las frutas son ricas en vitaminas como la A, que ayuda al buen estado de la piel y los ojos; o la C, que combate las infecciones, entre muchos otros beneficios. No las olvide cuando prepare los alimentos que consumirán sus hijos. USTED PUEDE INCLUIR EN LA LONCHERA DE SU HIJO:
1 taza de leche achocolatada, una porción de gelatina, un banano bocadillo.
1 vaso de yogur natural, 1/2 taza de cereal, un paquete de maní y un durazno.
1 vaso de jugo de naranja.
También es necesario alimentos bajos en grasa como:
Queso de baja grasa y galletas saladas
Barra de granola
Palomitas
Apio
Naranja
Yogur
Pasas
Uvas
Zanahoria
Manzana
Otra sugerencia es brindarle en el desayuno algo diferente y siempre acompañado de huevo tibio (pasado por agua 7 minutos), que puede ser avena de diferentes sabores, compota de fruta, yogurt o chocolate.
Si es su caso, y su hijo debe pasar la hora del almuerzo en el colegio, intente empacarles una porción de raviolis con salsa de tomate, unas tajadas de plátano frito, un perro "caliente" o un plato de arroz. La ciencia está en mezclar todos estos elementos en distintos menús y hacer que cada día su almuerzo se vea delicioso y variado. Estas son algunas opciones, que debe acompañar con jugo y un dulce como postre.
Emparedado de pollo desmenuzado con arvejas y mayonesa.
Emparedado de atún con zanahoria rallada y mayonesa.
Ensalada de coditos de pasta, atún, arvejas y zanahoria.
Ensalada de papa picada, pollo desmenuzado, arvejas y zanahoria.