La Cadena de Perlas es un precioso esfuerzo del Reino Unido, centrado en la ciudad de Londres, para invitar al mundo a celebrar juntos el festival del milenio, representado por sus tesoros institucionales ubicados en ambas riberas del Río Támesis, a lo largo de más de 18.5 kilómetros, desde la población de Kew dentro del área metropolitana, donde se inicia la Cadena con el Jardín Botánico Real, hasta la Universidad del Este de Londres más allá de Greenwich, de paisajes estratégicamente diseñados.
La feliz coincidencia del inicio del milenio con la disponibilidad de cuantiosos recursos económicos generados por la Lotería Nacional, ha contribuido de manera no imaginable a la transformación de la arquitectura del país. Esta está representada por instituciones existentes y nuevos proyectos de desarrollo -muchos terminados y otros en proceso de construcción- de unas proporciones mayores a toda otra experiencia mundial conocida.
La Cadena de Perlas representa renovados esfuerzos para definir el curso futuro, fundamentado en legados de mil años de experiencia, para hacerle frente de manera decisiva a los retos del nuevo milenio. Esos legados están presentes en elementos que marcan el verdadero progreso de las comunidades y la vida del hombre/mujer. Según los autores y diseñadores del Festival involucran: democracia, justicia, fe, libertad de expresión, educación, cultura, comercio, comunidad, tecnologías, medicina, recreación, medio ambiente y defensa, envueltos en las edificaciones y organizaciones que se ubican a lo largo de ambas riberas del Río. Son 67 las estructuras que albergan las instituciones comprendidas en esas categorías que abren sus puertas al público para ofrecerle acceso total o parcial, como una invitación a visualizar lo nuevo en su forma física, explorar la mente, y estimular el ingenio y la curiosidad del intelecto.
Son varios los proyectos de acento dentro de cada categoría; a éstos se suman unos 200 menores. En conjunto conforman objetivos de revitalizar y estimular la sostenibilidad ambiental de las ciudades, apoyar a las comunidades, e invertir en educación. Sin el menosprecio de los numerosos proyectos de incuestionable valor y méritos, por su naturaleza y por limitaciones de espacio, he decidido hacer referencia a sólo 4 de los de acento.
El Duomo del Milenio, nos aseguran, es la mayor estructura cubierta del mundo. Tiene un área de 100.000 metros cuadrados, una circunferencia de un kilómetro, 365 metros de diámetro y 50 metros en su punto más alto. Está suspendido por 12 mástiles de acero de 100 metros, sostenidos por más de un kilómetro de cables enregillados de alta resistencia que soporta la cubierta. En su interior se encuentran tres zonas, una de descanso, otra de juegos y la otra de la mente; objetivos puntuales sirvieron de orientación al diseño de cada zona.
El Duomo está ubicado al norte de la población de Greenwich, donde se fija la hora alrededor del mundo. Su localización ha contribuido a estimular un nuevo interés en el Río Támesis, como una arteria de transporte importante y de atracción turística, muy evidente con el intenso tránsito de pequeños cruceros que observé durante una visita con mi esposa Delia.
El Ojo de Londres es una inmensa rueda de observación, como la de una bicicleta gigante. Según se informa es la cuarta estructura más alta de Londres y no se conoce otra de dimensiones semejantes en el mundo. Está conformada por 32 cápsulas especialmente diseñadas para acomodar confortablemente a 25 personas cada una, con asientos, aire acondicionado y posibilidades para la circulación de personas durante la revolución, que dura unos 30 minutos.
Las cápsulas están forradas de vidrio para permitir vistas panorámicas extraordinarias de Londres metropolitano a una distancia de unos 40 kilómetros. La estructura, proyectada sobre el río, se apoya en un marco de acero por un solo lado; las revoluciones son lentas para permitir el embarque y desembarque de pasajeros mientras está en moción.
El Puente del Milenio es peatonal que cruza el Río; es el primero que se construye en los últimos 100 años. Es una estructura compleja e innovadora de 144 metros de largo, soportada por 8 cables de suspensión, cuatro de cada lado de la planta. Los cables están anclados al final de cada lado por contrafuertes de concreto y se apoya en dos puntos en el Río por muelles de concreto.
La Galería Tate de Arte Moderno abrió sus puertas recién en el mes de mayo pasado. Es una estructura que integra sutilmente lo nuevo con lo histórico y es ya patente su contribución al incremento del turismo y a la regeneración física del área donde se ubica. Su interior comprende varios ambientes que responden a las exigencias y los retos de un museo moderno. Visto en horas nocturnas, el sistema de iluminación del edificio contribuye a dar acento distintivo a la estructura.
La integración de la Cadena de Perlas del Milenio está servida por distintos medios de transporte público para permitir el acceso rápido y eficiente a todas las estructuras que la integran. Bien puede viajar en bus, tren subterráneo o por crucero. En algunas existen amplios espacios para el estacionamiento de autos privados.