A diferencia de otros, este año ha sido algo complicado, pero satisfactorio en la vida de Lorena Castillo. Además de sus labores como esposa y madre de tres niños, de dedicarse al segmento "Entrega Especial" de Telemetro Reporta y a grabar con el programa "El Abuelo de mi Abuela", desde hace algunos meses le ha tocado coordinar las fiestas del Centenario de la República... nada menos que como secretaria ejecutiva del Comité Nacional del Centenario.
Aunque al principio fue difícil aceptar este último reto, Lorena Castillo lo asumió con la idea de que hay oportunidades en la vida que uno no debe dejar escapar, pero es que en algún momento le preocupó que la imagen objetiva que siempre ha procurado, se viera afectada al ocupar un cargo como ese.
Y es que luego de trece años de carrera periodística, luego de iniciar en Omega Stereo y pasar como presentadora de noticias en Telemetro Canal 13, siente que muchas veces cuando el periodista cruza la línea y toma un cargo público, se le adjudica una inclinación política.
"Era un riesgo que tenía que tomar, pero he tratado de mantenerme al margen de los partidos políticos", comenta Castillo, quien paradójicamente fue Reina del Carnaval Tropical capitalino, en el año 1987.
Es curioso pero en cuanto a este último punto, Castillo reveló a "El Panamá América" que en aquella época compitió como aspirante a reina del carnaval porque quería ganarse el carro para venderlo y pagar su universidad. Y así fue, vendió el carro, se pagó sus estudios durante un año en Estados Unidos y luego regresó a Panamá para trabajar y seguir pagando su universidad.
Buena pregunta... Me imagino que la presidenta buscaba a una persona profesional, objetiva y aislada de la política, porque el centenario es de todos, y creo que esa es la visión que tuvo conmigo. Además, ha visto mi trabajo en "Entrega Especial" y que tengo buen contacto con la gente... Tal vez por eso vio en mí como positivo que guiara el centenario, sin olvidar al equipo que tengo alrededor.
Sí. Es difícil cuando no estás acostumbrado a este tipo de exposición. Como periodista es diferente que pongas un micrófono, a que te lo pongan a ti, sobre todo en cuanto a temas tan importantes como el centenario... Además, tienes que pelear hasta el último centavo, chequear los contratos, para que el día de mañana, si te cuestionan, tengas respuestas claras y justificaciones para todo.
Cuando se anunció que usted sería la nueva secretaria ejecutiva del centenario, hubo dudas respecto a su capacidad para dirigir... Claro... Soy mujer, tengo 35 años (carcajadas) y soy periodista.
Tenemos en el equipo historiadores, una junta consultiva integrada por gente brillante como Celestino Araúz y Carlos Mendoza, entre muchos más... Se trata de unir a todo el mundo y luego al producto completo... Te digo la verdad, no me extrañó para nada que cuestionaran mi capacidad... Cuando entré a Telemetro me veían como una carita que sólo iba a leer noticias, y me tocó trabajar duro al lado de grandes como Celiano Fonseca y Diana Arosemena. Considero que el respeto se gana con el trabajo y comprobando lo que uno hace, así es que poco a poco comprobarán que este equipo es bueno.
Son pasos que uno tiene que hacer... Hoy veo mi vida aquí y miro para atrás y siento que cada paso fue necesario para crecer, aprender y apreciar más lo que tengo, para saber tomar mejores decisiones y para ser una mejor persona.
Es mi cuarto hijo... Conoces lo bueno que puedes hacer por tanta gente, y no es que uno lo hace, sino que la gente responde al reportaje. Uno es sólo la conexión entre el televidente y la persona afectada... Es maravilloso ver cómo le cambia la vida; todo ese dolor, ese drama y esa necesidad se convierte en sonrisa.
(Sonriendo) ¡Mira todo lo que me ha tocado este año, Dios mío!... Al principio me pregunté: ¿Por qué yo, si ni siquiera veo los concursos? Ya te dije, me metí al mío porque quería el carro para pagarme mi universidad... Pero, al final aprendí muchísimo porque fue como si te llevaran a un seminario de Miss Universo y te explicaran lo que quieren... Cuando vi el curriculum de las personas con las que me tocó trabajar, entendí por qué me escogieron... Todos en su curriculum hacían algún trabajo de servicio social... En el caso de las latinas, se sentía ese calor humano de aquí a China, y me alegra que haya sido una latina la que ganó.
En el caso de Stefanie De Roux, internacionalmente se insinuó que hubo preferencia por estar en Panamá... ¿Qué elementos vio el jurado en ella para estar entre las quince? Lo primero es que es muy hermosa... Creo que Stefanie estuvo muy bien seleccionada entre las 15, además ningún jurado podía hablar de ninguna niña entre sí, ni mostrar puntajes. Ese detalle me parece muy profesional y por eso me gustó mucho la experiencia, porque ví lo serio que es y las reglas que se tienen... En mi caso, me querían mudar a un hotel para que no tuviera contacto con la prensa ni con nadie.
Aparte de Stefanie, era Sudáfrica... Era una niña muy completa, muy inteligente, y a pesar de que no era latina, tenía un calor humano... Además había tenido mucha experiencia trabajando con Nelson Mandela... Tenía un curriculum bárbaro.
¡Huy! (Riendo) No quieres que se me borre... A mí nada me saca de "tracking", pero cuando algo lo hace... ¡Ay, ay, ay!
La injusticia... Que traten mal a la gente, creo que nadie tiene derecho en este mundo de hacer sentir mal o inferior a alguien porque todos somos iguales... Eso hace que me convierta en "Superman", la defensora de quien sea... También la deshonestidad y que cuestionen mi inteligencia, porque deben conocer más a las personas antes de opinar.
(Entre risas) Me la tuve que aguantar... Ya demostraré lo contrario y te digo la verdad: nunca puedes complacer a todo el mundo... Viene un año electoral en el que me tacharán de arnulfista o PRD o lo que sea, pero ni modo, me tocará continuar con mi trabajo y quedarme con la satisfacción de hacer que el centenario quede en la historia.