"Queremos que la ciudad se vista de fiesta para celebrar con los niños, habrá cuentos andantes, cuentos rodantes y cuentos al aire, jornadas pedagógicas para maestros", dijo Gloria Bejarano, pedagoga, que forma parte de Grupo Pedagógico Casa Taller, que es el responsable del pabellón infantil en la Feria Internacional del Libro.
"¿Cuentos andantes?", le preguntamos a nuestra interlocutora, quien responde: " Sí, los cuentos se van a escapar de la feria y se van a ir para la ciudad. Habrá cuentos en paradas de buses y en plazas públicas". Habrá cuentacuentos en la parada de la Universidad Santa María La Antigua (USMA), en la Cinco de Mayo, Vía España (Plaza Concordia), Parque de Santa Ana, en San Felipe, en El Arco Chato, El Dorado y Tocumen.
Sobre los cuentos rodantes dijo que habrá un busito que recorrerá un área de la Avenida Balboa paseando niños/as y contándoles cuentos. "Tenemos un equipo de 24 personas de diferentes países, que incluyen talleristas, cuentacuentos, expositores/as, psicólogos, antropólogos, sociólogos, artistas...".
APUESTAN POR LA NIÑEZ , EL FUTURO
Panamá, explicó la entrevistada, como país adscrito al Movimiento Mundial por la Infancia, que UNICEF lanzó en abril en nuestro país, apoya también con el pabellón infantil este esfuerzo por brindar cosas positivas a la niñez y promover la lectura de manera atractiva, diferente y que los/las motive es decir ¡Sí! a la niñez.
Siguió diciendo que la gente que apoya algo intangible de la cultura está también diciendo "Sí" a la niñez, manifestó, refiriéndose a la empresa privada que los respalda. Aunque cuando se invierta en cultura no se ve de la respuesta de inmediato, recordó. Se trata de un grupo de empresas privadas y colegios privados que, calladamente, sencillamente porque creen en la niñez y la motivan, van a participar en esta jornada, así como instituciones del Estado como el Instituto Nacional de Cultura (INAC), Alcaldía de Panamá, Ministerio de Educación, la Asamblea y editoriales reconocidas.
Algunos que tienen trabajos con escuelas suscriben a su escuela. "No vendemos, abrimos las puertas al mundo de la fantasía, viven la literatura, la disfrutan y desarrollen su creatividad. Lo que buscamos es mejor calidad de lectores", enfatizó.
SERA MARAVILLOSO
"Los niños van a sentir que los personajes se salen de los libros y podrán conversar con sus personajes". Vemos más allá de la promoción directa. Estamos pensando en nuevas generaciones de lectores, añadió y dijo que el grupo de pedagogos del que forma parte ha participado en ferias internacionales y sabe el gran rol que cumplen como promotoras de cultura. Mencionó las de Frankfurt, Barcelona, Argentina (Buenos Aires), Guadalajara (México) y Bogotá. En Bogotá lleva cuatro años el grupo organizando el Pabellón Infantil. Tienen experiencia en atender hasta 40 mil niños en una feria. No tienen base comercial, sino educativa,insistió. Habló de cómo las ferias han ido diversificando su oferta de actividades, generando un mundo alrededor del libro, que incluye:
ConferenciasCineArteTeatroEntrevistas con autores y las nuevas generaciones.
Ya no es solamente vender libros. Por otra parte, aclaró que, "no tenemos como principio pedagógico esto de que la tecnología excluye al libro. Más bien que el libro potencia la tecnología y la tecnología potencia la capacidad de la literatura".