La exfoliación es un fenómeno de regeneración celular totalmente natural, ya que esta se renueva cada 28 a 30 días. Al exfoliar la piel continuamente, se activa la circulación, la suavizas y, lo más importante, promueves la regeneración de células nuevas, lo que fortalece la piel y la provee de elasticidad.
Además, la exfoliación contribuye a que las marcas y cicatrices desaparezcan, manifiestan los expertos.
Hay que destacar que antes de tomar el sol es necesario exfoliar porque cuanto más lisa esté la epidermis más uniforme será el bronceado. También es conveniente hacer este importante tratamiento de belleza antes de aplicar un autobronceador ya que sólo actúa sobre la capa superficial de la piel y, consecuentemente, cuantas más células muertas tenga esta capa, más irregular será el color.
La exfoliación ayudará también a que los tratamientos humectantes funcionen mejor, ya que hay menos barreras para que pueda pasar.