Colombia es un bello país cruzado por tres imponentes cadenas montañosas, que son el remate de la cordillera de los Andes, en el norte de Sudamérica. Hacia el oriente se extienden las inmensas llanuras y los ríos de la Orinoquia y las selvas impenetrables, siempre verdes del Amazonas. La costa del Pacífico es lluviosa y selvática, increíblemente rica en pájaros y reptiles, mientras que la costa del Atlántico es caribeña, seca, romántica.
En su bella primera película “Los colores de la montaña”, el director Carlos César Arbeláez propone al espectador una visión tierna y delicada de las montañas colombianas. Es la perspectiva de los niños, de mirada iluminada y llena de esperanza.
Dice Arbeláez, que los niños traen automáticamente la poesía.