Variedades

Los espíritus de Moll

Roberto es un verdadero maestro de la actuación.


Roberto Moll está consciente de que deja de ser él para convertirse en una arcilla, en la que sus personajes toman forma.

A lo largo de su vida, ha encarnado tanto a héroes como a villanos, como es el caso del dulce Darío, en Cristal, o el servil Walter, del Cuerpo del Deseo, a los que moldeó tan bien que olvidamos por momentos quién es el actor que los interpreta.

Roberto, actualmente, hace el papel de Albieri en la novela El Clon, del que reconoce es un reto porque tiene muchas aristas.

 

“Gracias a Dios que este personaje me ha llegado en un momento de mi vida en el que estoy preparado actoralmente. Yo estoy recibiendo elogios de todo el mundo, ¡qué lindos piropos me han tirado! Me dicen, ya tú no te debes llamar Moll, ese que sale en la pantalla es Albieri”, comentó.

Pero no solo ha dejado que se apodere ese espíritu de su cuerpo, en el teatro. También ha dejado huellas como lo fue su participación en la puesta en escena del monólogo “Allende. La muerte de un presidente”, recreando las últimas horas de este jefe del Gobierno chileno.

Tanta fue la complejidad y la angustia con las que sus palabras describieron ese momento de la historia, que al culminar, el intérprete rompió en llanto.

 

Al preguntarle cómo hace para que el alma de sus personajes no se quede dentro de él, una vez termina de personificarlos, Roberto señaló que se hace una especie de exorcismo o de desintoxicación porque algunas veces se quedan con él.

“Cuando una novela dura de seis a ocho meses, a veces en la casa o en la calle se te salen gestos o reacciones del personaje. Cuando se termina la grabación hay que desintoxicarse. Yo lo hago participando en una obra de teatro o si no, hago trabajos en mi escuela de actuación en Venezuela, que es mi mayor logro”, reveló el actor.


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552662
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América